nānyair adhiṣṭhitaḿ bhadra
yad bhrājiṣṇu dhruva-kṣiti
yatra graharkṣa-tārāṇāḿ
jyotiṣāḿ cakram āhitam
meḍhyāḿ go-cakravat sthāsnu
parastāt kalpa-vāsinām
dharmo 'gniḥ kaśyapaḥ śukro
munayo ye vanaukasaḥ
caranti dakṣiṇī-kṛtya
bhramanto yat satārakāḥ
na — nunca; anyaiḥ — por otros; adhiá¹£á¹hitam — fue gobernado; bhadra — Mi buen muchacho; yat — que; bhrÄjiṣṇu — de brillante resplandor; dhruva-ká¹£iti — el lugar que lleva el nombre de Dhruvaloka; yatra — donde; graha — planetas; á¹›ká¹£a — constelaciones; tÄrÄṇÄm — y estrellas; jyotiá¹£Äm — por astros; cakram — circunvalación; Ähitam — es hecha; meá¸hyÄm — en torno a un eje central; go — de bueyes; cakra — una multitud; vat — como; sthÄsnu — inmóvil; parastÄt — más allá de; kalpa — un dÃa de BrahmÄ (milenio); vÄsinÄm — aquellos que viven; dharmaḥ — Dharma; agniḥ — Agni; kaÅ›yapaḥ — KaÅ›yapa; Å›ukraḥ — Åšukra; munayaḥ — grandes sabios; ye — todos los cuales; vana-okasaḥ — viviendo en el bosque; caranti — se mueven; daká¹£iṇī-ká¹›tya — dejándolo siempre a la derecha; bhramantaḥ — girando alrededor; yat — planeta que; satÄrakÄḥ — con todas las estrellas.
Aunque ya existÃa antes de que Dhruva Maharaja la ocupase, en la Estrella Polar no habÃa deidad regente. Dhruvaloka, nuestra Estrella Polar, es el centro alrededor del cual giran todas las demás estrellas y sistemas solares, de la misma forma que los bueyes caminan dando repetidas vueltas en torno a un eje central cuando se muele grano. Dhruva querÃa el mejor planeta de todos, y aunque era una súplica infantil, el Señor satisfizo su deseo. A veces un niño pequeño pide a su padre algo que éste nunca habrÃa dado a nadie, pero ante el ruego del niño, el padre, por afecto, se lo da; de la misma manera, Maharaja Dhruva recibió ese planeta único, Dhruvaloka. En particular es significativo que ese planeta permanece hasta el momento de la destrucción total del universo, sin que lo afecten las devastaciones que se producen en las noches del Señor Brahma. Hay dos tipos de disolución: una durante la noche del Señor Brahma, y otra al final de la vida de Brahma; esa disolución final es el momento en que regresan al hogar, de vuelta a Dios, ciertas personalidades escogidas, una de las cuales es Dhruva Maharaja. El Señor prometió a Dhruva que sobrevivirÃa a las disoluciones parciales del universo. De ese modo, al final de la disolución completa, Dhruva Maharaja irÃa directamente a un planeta espiritual en el cielo espiritual, Vaikunthaloka. A este respecto, Srila Visvanatha Cakravarti Thakura comenta que Dhruvaloka es uno de los lokas que, como Svetadvipa, Mathura y Dvaraka, son lugares eternamente situados en el reino de Dios. Ese reino de Dios se describe en la Bhagavad-gita (tad dhama paramam) y en los Vedas (om tad visnoh paramam padam sada pasyanti surayah). Las palabras parastat kalpa-vasinam, «trascendentales a los planetas habitados después de la disolución», se refieren a los planetas Vaikunthas. En otras palabras, la Suprema Personalidad de Dios habÃa garantizado a Dhruva Maharaja su elevación a los Vaikunthalokas.