arthābhāvaḿ viniścitya
pratītasyāpi nātmanaḥ
tāḿ cāpi yuṣmac-caraṇa-
sevayāhaḿ parāṇude
artha-abhāvam — sin sustancia; viniścitya — siendo comprobado; pratītasya — de los valores aparentes; api — también; na — nunca; ātmanaḥ — del ser; tām — eso; ca — también; api — de esa manera; yuṣmat — tus; caraṇa — pies; sevayā — mediante el servicio; aham — yo; parāṇude — podré abandonar.
Los sufrimientos del alma condicionada son superficiales y no tienen ningún valor intrínseco, como el hecho de ser decapitado en un sueño. No obstante, aunque esta afirmación es teóricamente muy cierta, es muy difícil que el hombre común o el neófito en el sendero trascendental lo experimenten prácticamente. Sin embargo, por ofrecer servicio a los pies de grandes trascendentalistas como Maitreya Muni y relacionarse constantemente con ellos, uno se vuelve capaz de abandonar la falsa idea de que el alma sufre por los tormentos materiales.