tvaḿ naḥ surāṇām asi sānvayānāḿ
kūṭa-stha ādyaḥ puruṣaḥ purāṇaḥ
tvaḿ deva śaktyāḿ guṇa-karma-yonau
retas tv ajāyāḿ kavim ādadhe 'jaḥ
tvam — Vuestra Señoría; naḥ — de nosotros; surāṇām — de los semidioses; asi — Tú eres; sa-anvayānām — con diferentes gradaciones; kūṭa-sthaḥ — aquel que es inmutable; ādyaḥ — que no tiene ningún superior; puruṣaḥ — la persona fundadora; purāṇaḥ — el más antiguo de todos, que no tiene ningún otro fundador; tvam — Tú; deva — ¡oh, Señor!; śaktyām — a la energía; guṇa-karma-yonau — a la causa de las actividades y modalidades materiales; retaḥ — semen de nacimiento; tu — en verdad; ajāyām — para engendrar; kavim — todas las entidades vivientes; ādadhe — inició; ajaḥ — aquel que es innaciente.
El Señor, las Persona Original, es el padre de todas las demás entidades vivientes, comenzando desde Brahma, la personalidad de quien se generan todas las demás entidades vivientes de las diferentes gradaciones de especies. Mas el padre supremo no tiene padre. Cada una de las entidades vivientes de todos los grados, ascendiendo hasta Brahma, la criatura original del universo, es engendrada por un padre, pero Él, el Señor, no tiene padre. Cuando Él desciende al plano material, por Su misericordia sin causa, acepta a uno de Sus grandes devotos a manera de padre, para ajustarse a las reglas del mundo material. Pero como Él es el Señor, siempre es independiente en cuanto a elegir quién será Su padre. Por ejemplo, el Señor salió de una columna en Su encarnación como Nrsimhadeva, y por la misericordia sin causa del Señor, Ahalya salió de una piedra por el toque de los pies de loto de Su encarnación como Sri Rama. Además, en la forma de Superalma, es el acompañante de toda entidad viviente, pero es inmutable. La entidad viviente cambia su cuerpo en el mundo material, pero, incluso cuando el Señor está en el mundo material, es por siempre inmutable. Ésa es Su prerrogativa.
Como se confirma en la Bhagavad-gita (14.3), el Señor fecunda la energía externa o material, y, de esa manera, el total de entidades vivientes salen luego con diferentes gradaciones, comenzando desde Brahma, el primer semidiós, y descendiendo hasta la insignificante hormiga. Brahma y la energía externa manifiestan todas las gradaciones de entidades vivientes, pero el Señor es el padre original de todos. La relación de cada entidad viviente con el Señor Supremo es, desde luego, una relación de hijo y padre, y no de igual a igual. Algunas veces, por amor, el hijo es más que el padre, pero la relación de padre e hijo es de superior y subordinado. Toda entidad viviente, por eminente que sea, incluso ascendiendo hasta semidioses como Brahma e Indra, es eternamente un servidor subordinado del padre supremo. El principio mahat-tattva es la fuente generadora de todas las modalidades de la naturaleza material, y las entidades vivientes nacen en el mundo material en cuerpos suministrados por la madre, la naturaleza material, en términos del trabajo previo que hayan realizado. El cuerpo es un regalo de la naturaleza material, pero el alma es originalmente parte integral del Señor Supremo.