dhātar yad asmin bhava īśa jīvās
tāpa-trayeṇābhihatā na śarma
ātman labhante bhagavaḿs tavāńghri-
cchāyāḿ sa-vidyām ata āśrayema
dhātaḥ — ¡oh, Padre!; yat — debido a; asmin — en este; bhave — mundo material; īśa — ¡oh, Señor!; jīvāḥ — las entidades vivientes; tāpa — miserias; trayeṇa — por los tres; abhihatāḥ — siempre desconcertadas; na — nunca; śarma — con felicidad; ātman — el ser; labhante — obtienen; bhagavan — ¡oh, Personalidad de Dios!; tava — Tu; aṅghri-chāyām — sombra de Tus pies; sa-vidyaṁ — llenos de conocimiento; ataḥ — obtienen; āśrayema — refugio.
El camino del servicio devocional no es ni sentimental ni mundano. Es el sendero de la realidad, mediante el cual la entidad viviente puede alcanzar la felicidad trascendental de estar liberada de las tres clases de miserias materiales: miserias que surgen del cuerpo y la mente, de otras entidades vivientes, y de perturbaciones naturales. Todo el que esté condicionado por la existencia material - bien sea hombre, fiera, semidiós o pájaro - debe padecer de dolores adhyatmika (corporales o mentales), dolores adhibautika (aquellos que ocasionan las criaturas vivientes), y dolores adhidaivika (aquellos que se deben a perturbaciones sobrenaturales). Su felicidad no es más que una dura lucha por librarse de las miserias de la vida condicionada. Pero sólo hay una manera en que se puede ser rescatado, y consiste en aceptar el refugio que brindan los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios.
El argumento de que, a menos que se tenga un conocimiento apropiado, no es posible librarse de las miserias materiales es indudablemente cierto. Pero, debido a que los pies de loto del Señor están llenos de conocimiento trascendental, aceptar Sus pies de loto satisface esa necesidad. Ya hemos tratado este punto en el Canto Primero (1.2.7):
vasudeve bhagavati
bhakti-yogah prayojitah
janayaty asu vairagyam
jñanam ca yad ahaitukam
No hay falta de conocimiento en el servicio devocional de Vasudeva, la Personalidad de Dios. Él, el Señor, Se ocupa personalmente de disipar las tinieblas de la ignorancia del corazón del devoto. Él confirma esto en la Bhagavad-gita (10.10):
tesam satata-yuktanam
bhajatam priti-purvakam
dadami buddhi-yogam tam
yena mam upayanti te
La especulación filosófica empírica no puede proporcionar alivio de las tres clases de miserias de la existencia material. Simplemente esforzarse por adquirir conocimiento, sin consagrarse al Señor, es una pérdida de valioso tiempo.