mantreṣu māḿ vā upahūya yat tvam
akuṇṭhitākhaṇḍa-sadātma-bodhaḥ
pṛccheḥ prabho mugdha ivāpramattas
tan no mano mohayatīva deva
mantreá¹£u — en consultas; mÄm — a mÃ; vai — como, bien sea; upahÅ«ya — llamando; yat — tanto como; tvam — Vuestra SeñorÃa; akuṇá¹hita — sin vacilación; akhaṇá¸a — sin estar separado; sadÄ â€” eternamente; Ätma — el ser; bodhaḥ — inteligente; pá¹›ccheḥ — preguntaste; prabho — ¡oh, mi Señor!; mugdhaḥ — confundido; iva — como si fuera asÃ; apramattaḥ — aunque nunca confundido; tat — eso; naḥ — nuestra; manaḥ — mente; mohayati — confunde; iva — pues es asÃ; deva — ¡oh, mi Señor!.
Uddhava nunca estuvo verdaderamente confundido, pero dice que todas esas contradicciones parecen desconcertantes. La conversación entre Krsna y Uddhava tenÃa por objeto beneficiar a Maitreya, que estaba sentado cerca. El Señor solÃa llamar a Uddhava para consultarle cuando la ciudad fue atacada por Jarasandha y otros, y cuando ejecutaba grandes sacrificios como parte de Sus labores reales de rutina como Señor de Dvaraka. El Señor no tiene pasado, presente ni futuro, debido a que Se encuentra libre de la influencia del tiempo eterno, y, por ello, nada se esconde de Él. Es eternamente inteligente en Sà mismo. Por lo tanto, el hecho de que llamara a Uddhava para que Lo iluminara era, desde luego, asombroso. Todas esas acciones del Señor parecen ser contradictorias, si bien no hay ninguna contradicción en las actividades rutinarias del Señor. Por consiguiente, es mejor verlas tal y como son, y no tratar de explicarlas.