tad-dehaḥ parataḥ poṣo
'py akṛśaś cādhy-asambhavāt
babhau malair avacchannaḥ
sadhūma iva pāvakaḥ
tat-dehaḥ — su cuerpo; parataḥ — por otras (las doncellas creadas por Kardama); poṣaḥ — mantenido; api — aunque; akṛśaḥ — no delgado; ca — y; ādhi — ansiedad; asambhavāt — por no ocurrir; babhau — brillaba; malaiḥ — por el polvo; avacchannaḥ — cubierto; sa-dhūmaḥ — rodeado de humo; iva — como; pāvakaḥ — un fuego.
Como siempre estaba en trance, llena de bienaventuranza trascendental, el pensamiento de la Personalidad de Dios estaba siempre cuidadosamente fijo en su mente. No adelgazó, pues estaba siendo cuidada por las sirvientas celestiales creadas por su esposo. De acuerdo con la ciencia medicinal ayur-védica, se dice que cuando alguien está libre de ansiedades, generalmente, engorda. Devahuti, estando situada en el estado de conciencia de Krsna, no tenía ansiedades mentales y, por consiguiente, su cuerpo no adelgazó. En la orden de vida de renuncia, la costumbre es no aceptar servicio de ningún sirviente o sirvienta, pero a Devahuti la servían las sirvientas celestiales. Podría parecer que esto va en contra del concepto espiritual de la vida, pero, tal como el fuego sigue siendo hermoso aunque esté rodeado de humo, ella tenía un aspecto completamente puro, aunque parece ser que vivía con mucho lujo.