yad vidur hy aniruddhākhyaḿ
hṛṣīkāṇām adhīśvaram
śāradendīvara-śyāmaḿ
saḿrādhyaḿ yogibhiḥ śanaiḥ
yat — mente, a la cual; viduḥ — se conoce; hi — en verdad; aniruddha-ākhyam — con el nombre de Aniruddha; hṛṣīkāṇām — de los sentidos; adhīśvaram — el regente supremo; śārada — del otoño; indīvara — como un loto azul; śyāman — azulado; saṁrādhyam — al cual descubren; yogibhiḥ — los yogīs; śanaih — gradualmente.
El sistema de yoga implica control de la mente, y el Señor de la mente es Aniruddha. Se explica que Aniruddha tiene cuatro brazos, con el cakra Sudarsana, la caracola, la maza y la flor de loto. Visnu tiene veinticuatro formas, cada una con un nombre distinto. De esas veinticuatro formas, Saṅkarsana, Aniruddha, Pradyumna y Vasudeva se describen muy bien en el Caitanya- caritamrta, donde se dice que a Aniruddha Le adoran los yogis. La meditación en el vacío es un invento moderno del fértil cerebro de algún especulador. En realidad, el proceso de meditación del yoga, como en este verso se establece, debe fijarse en la forma de Aniruddha. Meditando en Aniruddha, podemos liberarnos de la agitación del rechazo y la aceptación. Cuando la mente está fija en Aniruddha, gradualmente adquirimos comprensión de Dios, y avanzamos hacia el estado puro de conciencia de Krsna, que es la meta final del yoga.