vaikārikād vikurvāṇān
manas-tattvam ajāyata
yat-sańkalpa-vikalpābhyāḿ
vartate kāma-sambhavaḥ
vaikārikāt — del ego falso influido por la bondad; vikurvāṇāt — transformándose; manaḥ — la mente; tattvam — principio; ajāyata — apareció; yat — cuyos; saṅkalpa — pensamientos; vikalpābhyām — y por las reflexiones; vartate — sucede; kāma- sambhavaḥ — el nacimiento del deseo.
La mente se caracteriza por la determinación y el rechazo, que se deben a distintas clases de deseos. Deseamos lo que favorece nuestra complacencia de los sentidos, y rechazamos lo que no la favorece. La mente material no está fija, pero la misma mente puede fijarse si se ocupa en las actividades del proceso de conciencia de Krsna. Por lo demás, mientras esté en el plano material, la mente oscila, y toda sus actividades de aceptar y rechazar son asat, temporales. Está escrito que aquel cuya mente no esté fija en el plano de conciencia de Krsna debe oscilar entre la aceptación y el rechazo. Por muchas cualificaciones académicas que un hombre pueda poseer, mientras no tenga su conciencia fija en Krsna, simplemente aceptará y rechazará, y nunca podrá fijar su mente en un tema determinado.