viśvam ātma-gataḿ vyañjan
kūṭa-stho jagad-ańkuraḥ
sva-tejasāpibat tīvram
ātma-prasvāpanaḿ tamaḥ
viśvam — el universo; ātma-gatam — contenido en su interior; vyañjan — manifestando; kūṭa-sthaḥ — inmutable; jagat-aṅkuraḥ — la raíz de todas las manifestaciones cósmicas; sva-tejasā — por su propia refulgencia; apibat — absorbió; tīvram — densa; ātma-prasvāpanam — que había cubierto al mahat-tattva; tamaḥ — oscuridad.
Como la existencia de la Suprema Personalidad de Dios es eterna, completamente bienaventurada y plena de conocimiento, Sus distintas energías también existen eternamente en estado latente. Por eso, una vez creado, el mahat-tattva manifestó el ego material y absorbió la oscuridad que había cubierto la manifestación cósmica en el momento de la disolución. Esta idea puede explicarse más detalladamente: Por la noche, una persona permanece inactiva, cubierta por la oscuridad, pero esa cobertura nocturna, el olvido característico del sueño, desaparece cuando se despierta por la mañana. De manera similar, el mahat-tattva, cuando aparece tras la noche de la disolución, manifiesta su refulgencia para exhibir la diversidad del mundo material.