ińgita-jñāḥ puru-prauḍhā
ekārāmāś ca sātvatāḥ
sātvatām ṛṣabhaḿ sarve
bhūtāvāsam amaḿsata
iá¹…gita-jñÄḥ — expertos en el estudio sÃquico; puru-prauá¸hÄḥ — sumamente experimentados; eka — una; ÄrÄmÄḥ — diversión; ca — también; sÄtvatÄḥ — devotos, o Sus hombres; sÄtvatÄm ṛṣabham — cabeza de la familia; sarve — todos; bhÅ«ta-ÄvÄsam — omnipresente; amaá¹sata — podÃan pensar.
En los Vedas se dice que no puede entenderse al Señor Supremo o Paramatma simplemente en base a la erudición o poder de especulación mental que se tenga: nayam atma pravacanena labhyo na medhaya na bahuna srutena (Katha Upanisad 1.2.23). ánicamente Lo puede conocer aquel que tenga la misericordia del Señor. Los Yadavas eran todos excepcionalmente eruditos y experimentados, pero, a pesar de que conocÃan al Señor como aquel que vive en el corazón de todos, no pudieron entender que Él es la Personalidad de Dios original. Esa falta de conocimiento no se debÃa a su erudición insuficiente; se debÃa a su mala fortuna. En Vrndavana, sin embargo, al Señor no se Le conocÃa ni siquiera como Paramatma, pues los residentes de Vrndavana eran devotos puros y espontáneos del Señor, y podÃan pensar en Él únicamente como el objeto de su amor. No sabÃan que Él es la Personalidad de Dios. Sin embargo, los Yadus, los residentes de Dvaraka, pudieron conocer a Sri Krsna como Vasudeva, la Superalma que vive en todas partes, mas no como Señor Supremo. Como eruditos que eran en los Vedas, verificaron los himnos védicos: eko devah... sarva-bhuta dhivasah... antaryami..., y vrsninam para-devata... Por consiguiente, los Yadus aceptaban a Sri Krsna como la Superalma que Se habÃa encarnado en su familia, y nada más que eso.