devasya māyayā spṛṣṭā
ye cānyad asad-āśritāḥ
bhrāmyate dhīr na tad-vākyair
ātmany uptātmano harau
devasya — de la Personalidad de Dios; mÄyayÄ â€” por la influencia de la energÃa externa; spṛṣá¹Äḥ — infectados; ye — todos aquellos; ca — y; anyat — otros; asat — ilusorio; ÄÅ›ritÄḥ — tomándose como para; bhrÄmyate — confundir; dhīḥ — inteligencia; na — no; tat — de ellos; vÄkyaiḥ — mediante esas palabras; Ätmani — en el Ser Supremo; upta-Ätmanaḥ — almas entregadas; harau — al Señor.
Según todas las evidencias de los Vedas, Sri Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. Lo aceptan todos los acaryas, incluso Sripada Saá¹…karacarya. Pero cuando Se encontraba presente en el mundo, las diferentes clases de hombres Lo aceptaron de diferentes maneras, y, por lo tanto, sus conjeturas acerca del Señor eran también diferentes. Por lo general, las personas que tenÃan fe en las Escrituras reveladas aceptaban al Señor tal y como es, y todas ellas se sumieron en una gran aflicción cuando el Señor partió del mundo. En el Canto Primero ya hemos hablado del lamento de Arjuna y de Yudhisthira, para quienes la partida de Sri Krsna fue prácticamente intolerable hasta el fin de sus vidas.
Los Yadavas conocÃan al Señor sólo parcialmente, pero también son gloriosos por haber tenido la oportunidad de relacionarse con el Señor, que actuó como jefe de su familia, y, además, por haber ofrecido al Señor un servicio Ãntimo. Los Yadavas y demás devotos del Señor son diferentes de aquellos que conjeturaban equivocadamente que era una personalidad humana ordinaria. Esta clase de personas están ciertamente confundidas por la energÃa ilusoria. Son diabólicas, y envidiosas del Señor Supremo. La energÃa ilusoria actúa sobre ellas de manera muy poderosa, pues, a pesar de su elevada educación mundana, dichas personas carecen de fe y están infectadas por la mentalidad atea. Siempre tienen un gran deseo de dejar claro que Sri Krsna era un hombre ordinario, que fue muerto por un cazador como consecuencia de los muchos actos impÃos que realizó al conspirar para matar a los hijos de Dhrtarastra y a Jarasandha, los demonÃacos reyes de la Tierra. Personas como ésas no tienen fe alguna en la declaración de la Bhagavad-gita que dice que al Señor no Le afectan las reacciones de las acciones: na mam karmani limpanti. Según el punto de vista ateo, la familia de Sri Krsna, la dinastÃa Yadu, fue destruida por la maldición de los brahmanas debido a los pecados cometidos por Krsna al matar a los hijos de Dhrtarastra, etc. Todas esas blasfemias no tocan el corazón de los devotos del Señor, pues ellos conocen perfectamente cómo son las cosas. Su inteligencia nunca se perturba en lo que se refiere al Señor. Mas aquellos que se perturban por las declaraciones de los asuras, también se condenan. Eso es lo que quiso decir Uddhava en este verso.