tenettham āhataḥ kṣattar
bhagavān ādi-sūkaraḥ
nākampata manāk kvāpi
srajā hata iva dvipaḥ
tena — por Hiraṇyākṣa; ittham — de este modo; āhataḥ — golpeado; kṣattaḥ — ¡oh, Vidura!; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; ādi-sūkaraḥ — el primer jabalí; na akampata — no sintió estremecimiento; manāk — ni ligeramente; kva api — en ningún lugar; srajā — por un collar de flores; hataḥ — golpeado; iva — como; dvipaḥ — un elefante.
Como anteriormente se explicó, en origen el demonio era un servidor del Señor en Vaikuntha, pero, de una u otra manera, cayó como demonio. La finalidad de su lucha con el Señor Supremo era su liberación. El Señor gozó de los golpes en Su cuerpo trascendental, tal como un padre perfectamente adulto que pelea con su hijo. A veces un padre se recrea pelendose en broma con su hijo pequeño, y, del mismo modo, el Señor sintió que los golpes de Hiranyaksa en Su cuerpo eran como flores que se Le ofrec¡an en adoración. En otras palabras, el Señor deseaba luchar para gozar de Su bienaventuranza trascendental; así pues, disfrutó del ataque.