dadarśa tatrābhijitaḿ dharā-dharaḿ
pronnīyamānāvanim agra-daḿṣṭrayā
muṣṇantam akṣṇā sva-ruco 'ruṇa-śriyā
jahāsa cāho vana-gocaro mṛgaḥ
dadarśa — vio; tatra — allí; abhijitam — al victorioso; dharā — la Tierra; dharam — llevando; pronnīyamāna — siendo levantada; avanim — la Tierra; agra-daṁṣṭrayā — con la punta de Su colmillo; muṣṇantam — el cual disminuía; akṣṇā — con Sus ojos; sva-rucaḥ — el propio esplendor de Hiraṇyākṣa; aruṇa — rojizos; śriyā — radiantes; jahāsa — rió; ca — y; aho — ¡oh!; vana-gocaraḥ — anfibio; mṛgaḥ — animal.
En un capítulo anterior hemos hablado de la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios como Varaha, el jabalí. Cuando Varaha estaba ocupado en levantar la Tierra con Sus colmillos de las profundidades de las aguas, este gran demonio Hiranyaksa se Le enfrentó y Le desafió, calificándolo de animal. Los demonios no pueden entender las encarnaciones del Señor; piensan que Sus encarnaciones como pez, jabalí o tortuga no son más que grandes animales. Tienen una comprensión errónea del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios, incluso cuando tiene forma humana, y ridiculizan Su advenimiento. En la Caitanya-sampradaya a veces se da un concepto erróneo demoníaco acerca del advenimiento de Nityananda Prabhu. El cuerpo de Nityananda Prabhu es espiritual, pero las personas demoníacas consideran que el cuerpo de la Personalidad Suprema es material, tal como el nuestro. Avajananti mam muddhah: Las personas sin inteligencia ridiculizan la forma trascendental del Señor como si fuese material.