tatropalabhyāsura-loka-pālakaḿ
yādo-gaṇānām ṛṣabhaḿ pracetasam
smayan pralabdhuḿ praṇipatya nīcavaj
jagāda me dehy adhirāja saḿyugam
tatra — allí; upalabhya — habiendo llegado; asura-loka — de las regiones donde habitan los demonios; pālakam — el guardián; yādaḥ-gaṇānām — de las criaturas acuáticas; ṛṣabham — el señor; pracetasam — Varuṇa; smayan — sonriendo; pralabdhum — para burlarse; praṇipatya — habiéndose postrado; nīca-vat — como un hombre de bajo nacimiento; jagāda — dijo; me — a mí; dehi — da; adhirāja — ¡oh, gran señor!; saṁyugam — pelea.
La persona demoníaca siempre desafía a los demás, e intenta ocupar, a la fuerza, las propiedades ajenas. Aquí Hiranyaksa manifiesta completamente esos signos, pidiendo batalla a una persona que no tenía deseos de pelear.