tābhyāḿ miṣatsv animiṣeṣu niṣidhyamānāḥ
svarhattamā hy api hareḥ pratihāra-pābhyām
ūcuḥ suhṛttama-didṛkṣita-bhańga īṣat
kāmānujena sahasā ta upaplutākṣāḥ
tābhyām — por aquellos dos porteros; miṣatsu — mientras miraban; animiṣeṣu — semidioses que vivían en Vaikuṇṭha; niṣidhyamānāḥ — prohibiéndoseles; su- arhattamāḥ — las personas que, con mucho, eran las más aptas; hi api — aunque; hareḥ — de Hari, la Suprema Personalidad de Dios; pratihāra-pābhyām — por los dos porteros; ūcuḥ — dijeron; suhṛt-tama — más querido; didṛkṣita — gran deseo por ver; bhaṅge — impedimento; īṣat — leve; kāma-anujena — por el hermano menor de la lujuria (ira); sahasā — de súbito; te — aquellos grandes sabios; upapluta — excitados; akṣāḥ — ojos.
De acuerdo con el sistema védico, el sannyasi, persona en la orden de vida de renunciación, viste con ropas de color azafrán. Ese vestido azafrán es, prácticamente, un pasaporte que sirve al mendicante y sannyasi para ir a todas partes. El deber del sannyasi es iluminar a la gente con conciencia de Krsna. Aquellos que están en la orden de vida de renunciación no tienen ninguna ocupación aparte de predicar las glorias y la supremacía de la Suprema Personalidad de Dios. Es éste el motivo del concepto sociológico védico de que no se deben limitar los movimientos de un sannyasi; se le permite ir a donde guste y cuando guste, y no se le niega ningún obsequio que pueda pedir a un casado. Los cuatro Kumaras fueron a ver a la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. La palabra suhrttama, «el mejor de los amigos», es importante. Como afirma Sri Krsna en la Bhagavad-gita, Él es el mejor amigo de todas las entidades vivientes. Suhrdam sarva-bhutanam. Nadie puede ser un mejor amigo y bienqueriente de toda entidad viviente que la Suprema Personalidad de Dios. Él guarda tan buena disposi- ción hacia todos que, a pesar de que nosotros hemos olvidado completamente nuestra relación con el Señor Supremo, Él mismo viene - a veces en persona, tal como advino Sri Krsna en la Tierra, y a veces como Su devoto, tal como lo hizo Sri Caitanya Mahaprabhu - y, a veces, envía a Sus devotos fidedignos para rescatar a las almas caídas. Por lo tanto, Él es el mayor amigo y bienqueriente de todos, y los Kumaras Le querían ver. Los porteros debían haber sabido que los cuatro sabios no buscaban ninguna otra cosa, y por esta causa cortarles el paso al palacio no fue lo apropiado.
En este verso se afirma, en sentido figurado, que el hermano menor del deseo apareció de súbito en persona cuando se prohibió a los sabios que viesen a su muy querida Personalidad de Dios. El hermano menor del deseo es la ira. Si se tiene un deseo y no se satisface, viene detrás el hermano menor, la ira. Aquí podemos señalar que hasta grandes personas santas como los Kumaras se pusieron furiosos, pero su ira no provenía de sus intereses personales. Estaban enfadados porque se les prohibió entrar al palacio para ver a la Personalidad de Dios. En consecuencia, la teoría de que en el estado de perfección no se debe tener ira no se corrobora en este verso. La ira seguirá, incluso en el estado liberado. Esos cuatro hermanos mendicantes, los Kumaras, eran considerados personas liberadas, pero, aun así, se enfadaron cuando se pusieron barreras a su servicio al Señor. La diferencia entre la ira de una persona común y la de una persona liberada es que la persona común se enfada porque no se están satisfaciendo los deseos de sus sentidos, mientras que la persona liberada, como los Kumaras, se enfada cuando se restringe la puesta en práctica de sus deberes en el servicio a la Suprema Personalidad de Dios.
En el verso precedente se ha mencionado claramente que los Kumaras eran personas liberadas. Viditatma-tattva quiere decir: «aquel que entiende la verdad de la comprensión del yo». Aquel que no entiende la verdad de la comprensión del yo recibe el nombre de ignorante, pero el que entiende el yo, el Superyo, su interrelación, y las actividades en el nivel de comprensión del yo, se llama viditatma- tattva. Aunque los Kumaras eran ya personas liberadas, no obstante, se enfadaron. Este hecho es muy importante. Llegar al estado liberado no requiere la pérdida de las actividades sensoriales de la persona. Las actividades de los sentidos continúan, incluso en el estado liberado. La diferencia, sin embargo, es que las actividades de los sentidos cuando se ha alcanzado la liberación se aceptan sólo si están conectadas con la conciencia de Krsna, mientras que las actividades en la etapa condicionada se dirigen a la complacencia personal de los sentidos.