sa viditvātha bhāryāyās
taḿ nirbandhaḿ vikarmaṇi
natvā diṣṭāya rahasi
tayāthopaviveśa hi
saḥ — él; viditvā — entendiendo; atha — al momento; bhāryāyāḥ — de la esposa; tam — esta; nirbandham — obstinación; vikarmaṇi — en el acto prohibido; natvā — ofreciendo reverencias; diṣṭāya — al adorable destino; rahasi — en un lugar apartado; tayā — con ella; atha — así; upaviveśa — se acostó; hi — ciertamente.
Al parecer, según las conversaciones de Kasyapa con su esposa, él era un adorador de Siva, y, aunque sabía que Siva no estara complacido con su acto prohibido, el deseo de su esposa le obligó a actuar; así pues, ofreció sus reverencias al destino. Sabía que, ciertamente, el hijo que naciese de aquella relación sexual tan a destiempo no sería un buen hijo, pero no pudo protegerse, porque estaba demasiado comprometido con su esposa. Sin embargo, en un caso parecido, cuando Thakura Haridasa fue tentado por una prostituta pública en la oscuridad de la noche, él evitó la tentación gracias a la prefección de su conciencia de Krsna. Ésa es la diferencia entre una persona consciente de Krsna y las demás. Kasyapa Muni era una persona de gran cultura e iluminación, y conocía todas las reglas y regulaciones de la vida sistemática, pero fue incapaz de protegerse del ataque del deseo sexual. Thakura Haridasa no nació en una familia de brahmanas, ni tampoco él era brahmana, pero pudo, a pesar de todo, protegerse de aquel ataque, gracias a que era consciente de Krsna. Thakura Haridasa solía cantar el santo nombre del Señor trescientas mil veces al día.