praviṣṭaḥ karṇa-randhreṇa
svānāḿ bhāva-saroruham
dhunoti śamalaḿ kṛṣṇaḥ
salilasya yathā śarat
praviṣṭaḥ — habiendo entrado así; karṇa-randhreṇa — a través de los orificios auriculares; svānām — de acuerdo con la posición liberada de uno; bhāva — relación constitucional; saraḥ-ruham — la flor de loto; dhunoti — limpia; śamalam — cualidades materiales, como lujuria, ira, avaricia y anhelo; kṛṣṇaḥ — el Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios; salilasya — del manantial de las aguas; yathā — como si fuera; śarat — la estación de otoño.
Se dice que un solo devoto puro del Señor puede liberar a todas las almas caídas del mundo. Así pues, aquel que verdaderamente es un confidente de un devoto puro como Narada o Sukadeva Gosvami, y que ha sido apoderado así por su maestro espiritual, tal como Brahmaji apoderó a Narada, no sólo puede liberarse él de las garras de maya, o la ilusión, sino que puede liberar al mundo entero mediante su fuerza devocional pura y apoderada. La comparación que se hace con la lluvia del otoño que cae en los manantiales de agua enlodados, es muy apropiada. Durante la estación lluviosa todas las aguas de los ríos se enlodan, pero en el mes comprendido entre julio y agosto, es decir, durante la estación del otoño, en el que hay una ligera lluvia, las enlodadas aguas de los ríos de todas partes del mundo se aclaran de inmediato. Un pequeño depósito de agua, como el de un tanque de la planta metropolitana de agua, puede ser aclarado al añadirle una sustancia química, pero con ese diminuto esfuerzo no es posible aclarar todos los manantiales de agua, como los ríos. Sin embargo, un poderoso devoto puro del Señor no sólo puede redimirse él mismo, sino que también puede redimir a muchas otras personas que se asocien con él.
En otras palabras, limpiar el contaminado corazón con otros métodos (como el cultivo del conocimiento empírico o la gimnasia mística) puede tan sólo limpiar el corazón de uno, pero el servicio devocional que se le presta al Señor es tan poderoso, que puede limpiar los corazones de la generalidad de la gente, mediante el servicio devocional del devoto apoderado y puro. Y un verdadero representante del Señor, tal como Narada, Sukadeva Gosvami, el Señor Caitanya, los seis Gosvamis y, posteriormente, Srila Bhaktivinoda Thakura y Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura, etc., puede liberar a toda la gente mediante su servicio devocional apoderado.
Por medio de los esfuerzos sinceros de oír el Srimad-Bhagavatam, uno llega a experimentar por completo su relación constitucional con el Señor bajo el humor trascendental de la servidumbre, la amistad, el afecto paternal o el amor conyugal, y, mediante esa autorrealización, uno se sitúa de inmediato en el estado del trascendental servicio amoroso del Señor. Los devotos puros tales como Narada no sólo eran todos almas autorrealizadas, sino que, debido al impulso espiritual, se dedicaban automáticamente a predicar, y así redimieron a muchas pobres almas que se encontraban enredadas en las modalidades materiales. Ellos se volvieron así de poderosos, debido a que siguieron sinceramente los principios del Bhagavatam, oyendo y adorando regularmente. Con esas acciones, las lujurias materiales acumuladas, etc., quedan lavadas por la actuación personal del Señor que se encuentra en el corazón. El Señor se encuentra siempre dentro del corazón del ser viviente, pero Él se manifiesta por el servicio devocional de uno.
La purificación del corazón mediante el cultivo del conocimiento o del yoga místico puede que esté bien por los momentos para una persona individual, pero es igual que la limpieza por procesos químicos de una pequeña cantidad de agua estancada. Esa clarificación del agua puede que se mantenga temporalmente y que los sedimentos se asienten, pero con una ligera agitación, todo se enloda. Lo que se quiere decir es que el servicio devocional que se le presta al Señor es el único método de limpiar el corazón para siempre. Si bien otros métodos puede que sean superficialmente buenos por un tiempo, existe el riesgo de enlodarse de nuevo debido a la agitación de la mente. El servicio devocional que se le presta al Señor, con la atención específica de oír el Srimad-Bhagavatam regularmente y siempre, es el mejor método que se recomienda para liberarse de las garras de la ilusión.