तत्कर्म दिव्यमिव यन्निशि निःशयानं
दावाग्निना शुचिवने परिदह्यमाने ।
उन्नेष्यति व्रजमतोऽवसितान्तकालं
नेत्रे पिधाप्य सबलोऽनधिगम्यवीर्यः ॥२९॥

tat karma divyam iva yan niśi niḥśayānaḿ

dāvāgninā śuci-vane paridahyamāne

unneṣyati vrajam ato 'vasitānta-kālaḿ

netre pidhāpya sabalo 'nadhigamya-vīryaḥ

tat — esa; karma — actividad; divyam — sobrehumana; iva — como; yat — la cual; niśi — de noche; niḥśayānam — durmiendo despreocupadamente; dāva-agninā — debido al fulgor del fuego del bosque; śuci-vane — en el árido bosque; paridahyamāne — habiendo sido encendido; unneṣyati — habría de salvar; vrajam — todos los habitantes de Vraja; ataḥ — de aquí a; avasita — con toda seguridad; anta-kālam — últimos momentos de vida; netre — sobre los ojos; pidhāpya — por simplemente cerrar; sa-balaḥ — juntamente con Baladeva; anadhigamya — insondable; vīryaḥ — poder.


Texto

En la misma noche del día del castigo de la serpiente Kaliya, cuando los habitantes de Vrajabhumi dormían despreocupadamente, se encendió un incendio forestal debido a unas hojas secas, y parecía que todos los habitantes habrían de encontrar la muerte con toda seguridad. Pero el Señor, juntamente con Balarama, los salvó simplemente con cerrar los ojos. Así son las actividades sobrehumanas del Señor.

Significado

Si bien en este verso se ha descrito la actividad del Señor como sobrehumana, ha de notarse que las actividades del Señor son siempre sobrehumanas, y eso lo distingue a Él del ser viviente ordinario. Arrancar un gigantesco árbol baniano o arjuna, y extinguir un ardiente incendio forestal simplemente con cerrar los ojos, son ciertamente imposibles para cualquier clase de esfuerzo humano. Pero no sólo estas actividades resultan asombrosas al oído, sino que de hecho, todas las demás actividades del Señor, cualquier cosa que Él haga, son todas sobrehumanas, tal como se confirma en la Bhagavad-gita (4.9). Debido a la propia naturaleza trascendental de las actividades sobrehumanas del Señor, todo aquel que conoce de ellas adquiere el derecho de entrar en el reino de Krsna, y, por ello, después de dejar este cuerpo material actual, el conocedor de las actividades trascendentales del Señor va de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.