kṣatraḿ kṣayāya vidhinopabhṛtaḿ mahātmā
brahma-dhrug ujjhita-pathaḿ narakārti-lipsu
uddhanty asāv avanikaṇṭakam ugra-vīryas
triḥ-sapta-kṛtva urudhāra-paraśvadhena
kṣatram — la orden real; kṣayāya — con objeto de disminuir; vidhinā — por el destino; upabhṛtam — aumentó de proporción; mahātmā — el Señor, en la forma del gran sabio Paraśurāma; brahma-dhruk — la última verdad en Brahman; ujjhita-patham — aquellos que han abandonado el sendero de la Verdad Absoluta; naraka-ārti-lipsu — deseosos de sufrir dolores en el infierno; uddhanti — exige; asau — todas esas; avanikaṇṭakam — espinas del mundo; ugra-vīryaḥ — horriblemente poderosas; triḥ-sapta — tres veces siete; kṛtvaḥ — realizó; urudhāra — muy afilada; paraśvadhena — mediante la gran hachuela.
Los ksatriyas, o los administradores regentes de cualquier parte del universo, bien sea en este planeta o en otros planetas, son de hecho los representantes de ña Todopoderosa Personalidad de Dios, y están destinados a dirigir a los súbditos hacia el sendero de la comprensión de Dios. Cada estado y sus administradores, sea cual sea la naturaleza de la administración - monarquía o democracia, oligarquía o dictadura o autocracia - tienen la responsabilidad principal de conducir a los ciudadanos hacia la comprensión de Dios. Esto es indispensable para todos los seres humanos, y es deber del padre, del maestro espiritual y finalmente, del Estado, el asumir la responsabilidad de conducir a los ciudadanos hacia ese fin. La entera creación de la existencia material está hecha con ese propósito, sólo para darles una oportunidad a las almas caídas que se rebelaron contra la voluntad del Padre Supremo, y. así pues, quedaron condicionadas por la naturaleza material. La fuerza de la naturaleza material gradualmente lo conduce a uno hacia una condición infernal de dolores y sufrimientos perpetuos. Aquellos que van en contra de las reglas y regulaciones prescritas de la vida condicionada se denominan brahmojjhita-pathas, o personas que van en contra del sendero de la Verdad Absoluta, y están sujetos a ser castigados. El Señor Parasurama, la encarnación de la Personalidad de Dios, apareció cuando los asuntos mundanos se encontraban así, y mató veintiuna veces a todos los reyes herejes. Muchos reyes ksatriyas huyeron de la India a otras partes del mundo en esa época, y de acuerdo con la autoridad del Mahabharata, los reyes de Egipto emigraron originariamente de la India debido al programa de castigo de Parasurama. Los reyes o administradores son castigados en forma similar en todas las circunstancias, cuando quiera que se vuelven ateos y planean una civilización atea. Ésa es la orden del Todopoderoso.