sa vai bhāgavato rājā
pāṇḍaveyo mahā-rathaḥ
bāla-krīḍanakaiḥ krīḍan
kṛṣṇa-krīḍāḿ ya ādade
saḥ — él; vai — ciertamente; bhāgavataḥ — un gran devoto del Señor; rājā — Mahārāja Parīkṣit; pāṇḍaveyaḥ — nieto de los Pāṇḍavas; mahā-rathaḥ — un gran combatiente; bāla — mientras era un niño; krīḍanakaiḥ — con muñecos de juguete; krīḍan — jugando; kṛṣṇa — el Señor Kṛṣṇa; krīḍām — actividades; yaḥ — el cual; ādade — aceptó.
En la Bhagavad-gita (6.41) se declara que incluso una persona que ha fracasado en la debida ejecución de la práctica del yoga, recibe la oportunidad de nacer en la casa de devotos brahmanas o en las casas de hombres ricos, tales como los reyes ksatriyas o los mercaderes ricos. Pero Maharaja Pariksit era más que eso, porque había sido un gran devoto del Señor desde su nacimiento anterior, en virtud de lo cual nació en una familia imperial del los Kurus, y especialmente en la de los Pandavas. Así que, desde el mismo comienzo de su infancia, él tuvo la oportunidad de conocer íntimamente en su propia familia el servicio devocional del Señor Krsna. Como todos los Pandavas eran devotos del Señor, sin duda veneraban Deidades familiares en el palacio real destinado a la adoración. Los niños que tienen la fortuna de aparecer en ese tipo de familias, por lo general imitan esa adoración de las Deidades, incluso a modo de juego infantil. Por la gracia del Señor Sri Krsna, nosotros tuvimos la oportunidad de nacer en una familia vaisnava, y en nuestra infancia imitamos la adoración del Señor Krsna, emulando a nuestro padre. Él nos animaba en todos los aspectos para que observáramos todas las funciones, tales como las ceremonias Ratha-yatra, y Dola-yatra, y solía gastar dinero generosamente para darnos prasada a nosotros y nuestros amigos. Nuestro maestro espiritual, quien también nació en una familia vaisnava, tuvo como fuente de todas sus inspiraciones a su gran padre vaisnava, Thakura Bhaktivinoda. Ésa es la senda que se sigue en todas las afortunadas familias vaisnavas. La célebre Mira Bai era una firme devota del Señor Krsna como el gran levantador de la colina Govardhana.
La historia de la vida de muchos de estos devotos es prácticamente la misma, porque siempre existe similitud entre los primeros años de la vida de todos los grandes devotos del Señor. Según Jiva Gosvami, Maharaja Pariksit debe de haber oído hablar de los pasatiempos infantiles que tuvo el Señor Krsna en Vrndavana, pues solía imitar los pasatiempos con sus jóvenes compañeros de juego. Según Sridhara Svami, Maharaja Pariksit solía imitar la adoración de la Deidad de la familia que realizaban sus parientes mayores. Srila Visvanatha Cakravarti también confirma el punto de vista de Jiva Gosvami. De manera que, según cualquiera de los dos a quien aceptemos, Maharaja Pariksit sentía una inclinación natural por el Señor Krsna desde su misma infancia. Puede que él haya imitado cualquiera de las antedichas actividades, y todas ellas establecen la gran devoción que él tenía desde su misma infancia, lo cual es un signo característico de un maha-bhagavata. Esos maha-bhagavatas se denominan nitya-siddhas, o almas liberadas desde su nacimiento. Pero también hay otros que puede que no estén liberados desde su nacimiento, pero en quienes, mediante las compañías, se desarrolla una tendencia hacia el servicio devocional, y ellos reciben el nombre de sadhana-siddhas. En última instancia no hay diferencia entre ambos grupos, y la conclusión es que todo el mundo puede convertirse en un sadhana-siddha, en devoto del Señor, por el simple hecho de relacionarse con los devotos puros. El ejemplo concreto es nuestro gran maestro espiritual Sri Narada Muni. En su vida anterior era simplemente el hijo de una sirvienta, pero por relacionarse con grandes devotos se convirtió en un devoto del Señor de su propia categoría, única en la historia del servicio devocional.