kṛtāgasaḿ taḿ prarudantam akṣiṇī
kaṣantam añjan-maṣiṇī sva-pāṇinā
udvīkṣamāṇaḿ bhaya-vihvalekṣaṇaḿ
haste gṛhītvā bhiṣayanty avāgurat
kṛta-āgasam — que había cometido una insolencia; tam — a Kṛṣṇa; prarudantam — con actitud llorosa; akṣiṇī — Sus ojos; kaṣantam — frotándose; añjat-maṣiṇī — el cosmético negro de cuyos ojos se extendía, mezclado con las lágrimas, por toda Su cara; sva-pāṇinā — con Su propia mano; udvīkṣamāṇam — a quien madre Yaśodā veía en aquella actitud; bhaya-vihvala-īkṣaṇam — en cuyos ojos se reflejaba el sufrimiento debido al temor que sentía por Su madre; haste — de la mano; gṛhītvā — tomando; bhiṣayantī — madre Yaśodā Le amenazaba; avāgurat — y de ese modo Le reprendió con mucha suavidad.
Estos tratos entre madre Yasoda y Krsna nos permiten entender la excelsa posición del devoto puro ocupado en el servicio amoroso del Señor. Los yogis, jñanis, karmis y vedantistas no pueden siquiera acercarse a Krsna; tienen que permanecer lejísimos de Él y tratar de entrar en la refulgencia de Su cuerpo, aunque ni siquiera eso pueden conseguir. Los grandes semidioses, como el Señor Brahma y el Señor Siva, adoran constantemente al Señor meditando y sirviéndole. Hasta el muy poderoso Yamaraja teme a Krsna. Por esa razón, como vemos en la historia de Ajamila, Yamaraja ordenó a sus seguidores que no osasen siquiera acercarse a los devotos, qué decir de apresarles. En otras palabras, Yamaraja también tiene miedo de Krsna y de los devotos de Krsna. Sin embargo, ese mismo Krsna dependió de madre Yasoda hasta tal punto que bastó con que ella Le mostrase el palo que llevaba en la mano para que Krsna admitiese Su insolencia y Se pusiese a llorar como un niño cualquiera. Madre Yasoda, por supuesto, no quería ser muy severa con su querido hijo, de modo que enseguida tiró el palo y se limitó a reñir a Krsna diciendo: «Ahora Te voy a atar para que no sigas con Tus diabluras. Y por el momento, no podrás jugar con Tus amiguitos». Esto nos muestra la posición del devoto puro en comparación con otros, como los jñanis, los yogis y los seguidores de las ceremonias rituales védicas, en lo que se refiere a la naturaleza trascendental de la Verdad Absoluta.