sā vīkṣya viśvaḿ sahasā

rājan sañjāta-vepathuḥ

sammīlya mṛgaśāvākṣī

netre āsīt suvismitā

sā — madre Yaśodā; vīkṣya — por ver; viśvam — el universo entero; sahasā — repentinamente en la boca de su hijo; rājan — ¡oh, rey (Mahārāja Parīkṣit)!; sañjāta-vepathuḥ — cuyo corazón palpitaba; sammīlya — abriendo; mṛgaśāva-akṣī — como los ojos de un cervatillo; netre — sus dos ojos; āsīt — quedó; su-vismitā — atónita.


Texto

Cuando madre Yasoda vio el universo entero en la boca de su hijo, el corazón le comenzó a palpitar y, completamente atónita, quería cerrarse los inquietos ojos.

Significado

Debido a su amor maternal puro, madre Yasoda pensó que aquel hijo maravilloso que hacía tantos trucos debía de tener alguna enfermedad. Los maravillosos actos del bebé no le gustaban nada, hasta el punto de que quería cerrar los ojos. Sospechando que se avecinaba otro peligro, tenía los ojos inquietos de un cervatillo. Todo ello había sido dispuesto así por yogamaya. Madre Yasoda está unida a Krsna por una relación de amor maternal puro. En ese amor, madre Yasoda no se mostraba muy complacida por la manifestación de las opulencias de la Suprema Personalidad de Dios.

Al principio del capítulo aparecen a veces dos versos adicionales:

evam bahuni karmani
gopanam sam sa-yositam
nandasya gehe vavrdhe
kurvan visnu-janardanah

«De ese modo, para castigar y matar a los demonios, el niño Krsna manifestó muchas actividades en casa de Nanda Maharaja, y los habitantes de Vraja disfrutaron de esos incidentes».

evam sa vavrdhe visnur
nanda-gehe janardanah
kurvann anisam anandam
gopalanam sa-yositam

«Para aumentar el placer trascendental de los gopas y las gopis, Krsna, el que mata a todos los demonios, fue así criado por Su padre y Su madre, Nanda y Yasoda».

Después del tercer verso de este capítulo, Sripada Vijayadhvaja Tirtha añade también el siguiente:

vistareneha karunyat
sarva-papa-pranasanam
vaktum arhasi dharma-jña
dayalus tvam iti prabho

«Pariksit Maharaja pidió entonces a Sukadeva Gosvami que continuase con la narración de los pasatiempos de Krsna, de manera que el rey pudiera disfrutar de bienaventuranza trascendental».

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Séptimo del Canto Décimo del , titulado «La muerte del demonio Trnavarta».