bhūmau nidhāya taḿ gopī

vismitā bhāra-pīḍitā

mahā-puruṣam ādadhyau

jagatām āsa karmasu

bhūmau — en el suelo; nidhāya — poner; tam — al niño; gopī — madre Yaśodā; vismitā — asombrada; bhāra-pīḍitā — abrumada por el peso del niño; mahāpuruṣam — el Señor Viṣṇu, Nārāyaṇa; ādadhyau — se refugió en; jagatām — como si el peso del mundo entero; āsa — se ocupó; karmasu — en otros quehaceres domésticos.


Texto

Angustiada al notar que el niño pesaba tanto como el universo entero, y pensando que quizás estaba siendo atacado por otro demonio o fantasma, la asombrada madre dejó al bebé en el suelo y se absorbió en pensar en Narayana. En previsión de posibles perturbaciones, madre Yasoda llamó a los brahmanas para contrarrestar el extraño fenómeno. Hecho esto, volvió a sus quehaceres domésticos. Ella no podía entender que Krsna es la fuente original de todo, de modo que no le quedaba otra opción que refugiarse en los pies de loto de Narayana.

Significado

Madre Yasoda no entendía que Krsna es lo más pesado de entre todas las cosas pesadas, y que Krsna reside en el interior de todo (mat-sthani sarva-bhutani). Como se confirma en la Bhagavad-gita (9.4): maya tatam idam sarvam jagad avyakta-murtina: Krsna, en Su forma impersonal, está en todas partes, y todo reposa en Él. Y, sin embargo: na caham tesv avasthitah: Krsna no está en todas partes. Madre Yasoda no podía entender esta filosofía, debido a que, por la influencia de yogamaya, su relación con Krsna era la de una verdadera madre. Como no entendía la importancia de Krsna, en su deseo de protegerle no le quedaba otro remedio que refugiarse en Narayana y llamar a los brahmanas para que neutralizasen la situación.