ekadāroham ārūḍhaḿ

lālayantī sutaḿ satī

garimāṇaḿ śiśor voḍhuḿ

na sehe giri-kūṭavat

ekadā — una vez (aproximadamente cuando Kṛṣṇa tenía un año); āroham — en brazos de Su madre; ārūḍham — que Se encontraba; lālayantī — estaba acariciando; sutam — a su hijo; satī — madre Yaśodā; garimāṇam — por un aumento del peso; śiśoḥ — del niño; voḍhum — sostenerle; na — no; sehe — pudo; giri-kūṭa-vat — que parecía tan pesado como el pico de una montaña.


Texto

Un día, un año después del nacimiento de Krsna, madre Yasoda, mientras acariciaba a su hijo, notó de pronto que el niño Se volvía más pesado que el pico de una montaña, y no pudo sostenerle por más tiempo en sus brazos.

Significado

Lalayanti. A veces una madre toma en brazos a su hijo; entre los brazos de su madre, el niño ríe, y también la madre se siente muy complacida. Así solía hacerlo Yasoda, pero, en esa ocasión, Krsna Se volvió muy pesado, y ella no pudo seguir soportando Su peso. En esas circunstancias, debemos entender que Krsna era consciente de la llegada de Trnavartasura, que iba a llevarle lejos de Su madre. Krsna sabía que cuando Trnavarta viniese y se Lo llevase del regazo de Su madre, madre Yasoda quedaría sumida en el mayor desconsuelo. Él no quería que el demonio causara ninguna dificultad a Su madre. Por lo tanto, y puesto que Él es la fuente de todo (janmady asya yatah), Krsna Se hizo tan pesado como el universo entero. Con el niño en su regazo, Yasoda sostenía todo lo que existe en el mundo, pero cuando Krsna Se hizo tan pesado, ella tuvo que bajarle para dar a Trnavartasura la oportunidad de llevárselo y de jugar algún tiempo con Él antes de que el bebé volviera al regazo de Su madre.