nūnaḿ hy adṛṣṭa-niṣṭho 'yam
adṛṣṭa-paramo janaḥ
adṛṣṭam ātmanas tattvaḿ
yo veda na sa muhyati
nūnam — ciertamente; hi — en verdad; adṛṣṭa — invisible; niṣṭhaḥ ayam — algo termina aquí; adṛṣṭa — el destino invisible; paramaḥ — supremo; janaḥ — toda entidad viviente que se halle en el mundo material; adṛṣṭam — ese destino; ātmanaḥ — de uno mismo; tattvam — verdad suprema; yaḥ — todo el que; veda — sabe; na — no; saḥ — él; muhyati — se confunde.
Nanda Maharaja consoló a Vasudeva, su hermano menor, diciéndole que el destino es, en última instancia, el responsable de todo. Vasudeva no debía sentirse triste porque Kamsa hubiera matado a sus hijos o porque su último hijo, que había sido niña, se hubiera ido a los planetas celestiales.