na tvaḿ vismṛta-śastrāstrān
virathān bhaya-saḿvṛtān
haḿsy anyāsakta-vimukhān
bhagna-cāpān ayudhyataḥ
na — no; tvam — Tu Majestad; vismṛta-śastra-astrān — a aquellos que han olvidado cómo utilizar las armas; virathān — sin cuadrigas; bhaya-saṁvṛtān — confundidos por el temor; haṁsi — mata; anya-āsakta-vimukhān — a personas que no están apegadas a luchar, sino a alguna otra cosa; bhagna-cāpān — con los arcos rotos; ayudhyataḥ — sin poder luchar.
También la guerra se rige por determinados principios. Un enemigo que no tiene cuadriga, que, por miedo, ha perdido todo interés en la lucha, o que es reacio a luchar, no debe ser matado. Los ministros de Kamsa le recordaron que él, a pesar de su poder, era consciente de los principios que rigen la guerra, de modo que había perdonado a los semidioses teniendo en cuenta su incapacidad. «Pero en esta situación de emergencia - dijeron los ministros - , no son correctas esas demostraciones de misericordia o de etiqueta militar. Ahora debes disponerte a luchar pase lo que pase.» Así, aconsejaron al rey Kamsa que dejase de lado la caballerosidad tradicional en la guerra y que castigase al enemigo sin reparar en medios.