bhrātuḥ samanutaptasya
kṣānta-roṣā ca devakī
vyasṛjad vasudevaś ca
prahasya tam uvāca ha
bhrātuḥ — hacia su hermano Kaṁsa; samanutaptasya — por su arrepentimiento; kṣānta-roṣā — se liberó de la ira; ca — también; devakī — la madre de Kṛṣṇa, Devakī; vyasṛjat — abandonó; vasudevaḥ ca — también Vasudeva; prahasya — sonriente; tam — a Kaṁsa; uvāca — dijo; ha — en el pasado.
Devaki y Vasudeva, que eran personalidades muy elevadas, aceptaron la explicación de Kamsa de que todo son designios de la providencia. Según la profecía, Kamsa sería matado por el octavo hijo de Devaki. Por esa razón, Vasudeva y Devaki veían que, detrás de todos aquellos acontecimientos, estaba el gran plan de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor ya había nacido en forma de niño humano, y se encontraba a salvo con Yasoda, de modo que todo sucedía conforme a un plan previsto, y los malos sentimientos contra Kamsa ya no tenían razón de ser. Por consiguiente, aceptaron las palabras de Kamsa.