yāvad dhato 'smi hantāsmī-
ty ātmānaḿ manyate 'sva-dṛk
tāvat tad-abhimāny ajño
bādhya-bādhakatām iyāt
yāvat — mientras; hataḥ asmi — yo soy matado ahora (por otros); hantā asmi — yo soy el que mata (a otros); iti — así; ātmānam — el propio ser; manyate — considere; a-sva-dṛk — que no se ha visto a sí mismo (debido a las tinieblas del concepto corporal de la vida); tāvat — mientras tanto; tat-abhimānī — considerándose el que mata o es matado; ajñaḥ — la persona necia; bādhya-bādhakatām — la relación mundana de verse obligado a cumplir con ciertas responsabilidades; iyāt — continúa.
Por la gracia del Señor, Kamsa se arrepintió sinceramente de su injusta persecución contra unos vaisnavas como Devaki y Vasudeva, y por ello se elevó al plano del conocimiento trascendental. Kamsa dijo: «Puesto que me he elevado al plano del conocimiento, y entiendo que yo no he sido el que ha matado a tus hijos, no soy responsable de su muerte. Mientras pensé que iba a morir a manos de tu hijo, me encontraba inmerso en la ignorancia, pero ahora estoy libre de esa ignorancia, que fue debida al concepto corporal de la vida». Como se afirma en la Bhagavad-gita (18.17):
yasya nahaṅkrto bhavo
buddhir yasya na lipyate
hatvapi sa ima lokan
na hanti na nibadhyate
«Aquel que no está motivado por el ego falso, cuya inteligencia no está enredada, aunque mate hombres en este mundo, no mata. Y tampoco le atan sus acciones». Conforme a esta verdad axiomática, Kamsa alegó que no era responsable de haber matado a los hijos de Devaki y Vasudeva. «Por favor, tratad de perdonarme por esas actividades falsas y externas - dijo - , y que este mismo conocimiento os sirva de consuelo».