etad vāḿ darśitaḿ rūpaḿ
prāg-janma-smaraṇāya me
nānyathā mad-bhavaḿ jñānaḿ
martya-lińgena jāyate
etat — esta forma de Viṣṇu; vām — a los dos; darśitam — ha sido mostrada; rūpam — Mi forma como Suprema Personalidad de Dios con cuatro brazos; prāk-janma — de Mis venidas anteriores; smaraṇāya — sólo para recordaros; me — Mía; na — no; anyathā — de otra forma; mat-bhavam — el advenimiento de Viṣṇu; jñānam — este conocimiento trascendental; martya-liṅgena — por nacer como ser humano; jāyate — surge.
Devaki no necesitaba que le recordasen que la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Visnu, había nacido como hijo suyo; ya lo tenía asimilado. Sin embargo, estaba angustiada porque pensaba que sus vecinos, cuando escuchasen que el hijo que había tenido era Visnu, no lo creerían de ninguna manera. Por esa razón, quería que el Señor Visnu Se transformase en un niño humano. El Señor Supremo, por Su parte, también había pasado angustias, pensando que, si nacía como un niño corriente, ella no iba a creer que su bebé era el Señor Visnu. Así son las relaciones entre los devotos y el Señor. El Señor Se comporta con Sus devotos como si fuese un ser humano, pero eso no significa que el Señor sea un ser humano, pues ésa es la conclusión de los no devotos (avajananti mam mudha manusim tanum asritam). Los devotos reconocen a la Suprema Personalidad de Dios en toda circunstancia. Ésa es la diferencia entre el devoto y el no devoto. El Señor dice: man-mana bhava mad-bhakto mad-yaji mam namaskuru: «Ocupa siempre tu mente en pensar en Mí, sé Mi devoto, ofréceme reverencias y adórame». El no devoto no puede aceptar que el simple hecho de pensar en una persona baste para liberarse del mundo material e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Pero así es. El Señor adviene con forma humana, y quien se apega al Señor en el plano del servicio amoroso tiene asegurada la elevación al mundo trascendental.