varṣa-vātātapa-hima-
gharma-kāla-guṇān anu
sahamānau śvāsa-rodha-
vinirdhūta-mano-malau
śīrṇa-parṇānilāhārāv
upaśāntena cetasā
mattaḥ kāmān abhīpsantau
mad-ārādhanam īhatuḥ
vará¹£a — la lluvia; vÄta — fuerte viento; Ätapa — intensa luz solar; hima — frÃo intenso; gharma — calor; kÄla-guṇÄn anu — en el curso de las estaciones; sahamÄnau — soportando; Å›vÄsa-rodha — con la práctica del yoga, controlando el aliento; vinirdhÅ«ta — la mente se purificó de todas las cosas sucias acumuladas en ella; manaḥ-malau — la mente quedó limpia, libre de contaminación material; śīrṇa — rechazadas, secas; parṇa — hojas de los árboles; anila — y aire; ÄhÄrau — comiendo; upaÅ›Äntena — pacÃfica; cetasÄ â€” con la mente perfectamente controlada; mattaḥ — de MÃ; kÄmÄn abhÄ«psantau — deseando pedir alguna bendición; mat — Mi; ÄrÄdhanam — adoración; Ä«hatuḥ — ambos realizasteis.
A Vasudeva y Devaki no les resultó fácil lograr por hijo a la Suprema Personalidad de Dios, pues el Dios Supremo no acepta a cualquiera como padre o madre. Este verso nos muestra la forma en que Vasudeva y Devaki lograron que Krsna fuese su hijo eterno. En nuestra vida, a la hora de engendrar buenos hijos, también tenemos que seguir los principios que se indican en estos versos. Está claro que no todos podemos ser padres de Krsna, pero, por lo menos, debemos aspirar a engendrar unos buenos hijos, que sean de beneficio para la sociedad humana. En la Bhagavad-gita se dice que, si los seres humanos no siguen la senda espiritual en sus vidas, aumentará la población varna-saṅkara, concebida al modo de los perros y los gatos, y el mundo entero será un verdadero infierno. Si la gente no practica el proceso de conciencia de Krsna, la simple propaganda para contener el crecimiento de la población por medios artificiales no servirá de nada; la población aumentará, y será una población varna-saṅkara, de hijos no deseados. Es mejor enseñar a la gente a engendrar hijos, pero no como los cerdos y los perros, sino siguiendo pautas de vida controlada.
La vida humana no es para vivir como un cerdo o un perro, sino para la práctica de austeridad trascendental, tapo divyam. Se debe educar a todo el mundo en la práctica de austeridades, tapasya. Es muy probable que unas prácticas de tapasya como las de Prsni y Sutapa no estén a nuestro alcance, pero el sastra nos ofrece la oportunidad de realizar tapasya con un método mucho más fácil: el movimiento de saṅkirtana. No podemos aspirar a realizar tapasya para tener a Krsna por hijo, pero, por el simple hecho de cantar el maha-mantra Hare Krsna (kirtanad eva krsnasya), podemos purificarnos hasta el punto de liberarnos de la contaminación del mundo material (mukta-saṅgah) e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios (param vrajet). Por todo ello, el movimiento para la conciencia de Krsna está enseñando a la gente, no un método artificial para conseguir la felicidad, sino la senda que los sastras recomiendan para alcanzar la verdadera felicidad: el canto del mantra Hare Krsna. De ese modo podrán alcanzar la perfección en todos los aspectos de la existencia material.