śrī-śuka uvāca
atha sarva-guṇopetaḥ
kālaḥ parama-śobhanaḥ
yarhy evājana-janmarkṣaḿ
śāntarkṣa-graha-tārakam
diśaḥ prasedur gaganaḿ
nirmaloḍu-gaṇodayam
mahī mańgala-bhūyiṣṭha-
pura-grāma-vrajākarā
nadyaḥ prasanna-salilā
hradā jalaruha-śriyaḥ
dvijāli-kula-sannāda-
stavakā vana-rājayaḥ
vavau vāyuḥ sukha-sparśaḥ
puṇya-gandhavahaḥ śuciḥ
agnayaś ca dvijātīnāḿ
śāntās tatra samindhata
manāḿsy āsan prasannāni
sādhūnām asura-druhām
jāyamāne 'jane tasmin
nedur dundubhayaḥ samam
Å›rÄ«-Å›ukaḥ uvÄca — ÅšrÄ« Åšukadeva GosvÄmÄ« dijo; atha — con ocasión del advenimiento del Señor; sarva — alrededor; guṇa-upetaḥ — dotado de atributos o facilidades materiales; kÄlaḥ — un momento favorable; parama-Å›obhanaḥ — completamente auspicioso y muy favorable desde todos los puntos de vista; yarhi — cuando; eva — ciertamente; ajana-janma-á¹›ká¹£am — la constelación de estrellas denominada Rohiṇī; Å›Änta-á¹›ká¹£a — ninguna de las constelaciones se mostraba hostil (todas irradiaban paz); graha-tÄrakam — y los planetas y estrellas como AÅ›vinÄ«; diÅ›aḥ — todas las direcciones; praseduḥ — se presentaban muy auspiciosas y gratas; gaganam — por todo el cielo o espacio exterior; nirmala-uá¸u-gaṇa-udayam — en el que eran visibles todas las estrellas auspiciosas (en los estratos superiores del universo); mahÄ« — la Tierra; maá¹…gala-bhÅ«yiá¹£á¹ha-pura-grÄma-vraja-ÄkarÄḥ — cuyas muchas ciudades, pueblos, campos de pastoreo y minas se mostraban auspiciosos, muy limpios y sin tacha; nadyaḥ — los rÃos; prasanna-salilÄḥ — las aguas se volvieron claras; hradÄḥ — los lagos o grandes estanques de agua; jalaruha-Å›riyaḥ — se mostraban muy hermosos con las flores de loto que se abrÃan en torno a ellos; dvija-alÄ«kula-sannÄda-stavakÄḥ — las aves, especialmente los cucos, y los enjambres de abejas, cantaron con dulces voces, como si orasen a la Suprema Personalidad de Dios; vana-rÄjayaḥ — los árboles y plantas verdes también eran muy agradables para la vista; vavau — soplaba; vÄyuḥ — la brisa; sukha-sparÅ›aḥ — muy agradable para el tacto; puṇya-gandha-vahaḥ — que estaba llena de fragancia; Å›uciḥ — sin contaminación debida al polvo; agnayaḥ ca — y los fuegos (en los lugares de sacrificio); dvijÄtÄ«nÄm — de los brÄhmaṇas; Å›ÄntÄḥ — sin agitarse, estables, serenos y silenciosos; tatra — allÃ; samindhata — ardÃan; manÄá¹si — las mentes de los brÄhmaṇas (que siempre pasaban miedo por culpa de Kaá¹sa); Äsan — se volvieron; prasannÄni — plenamente satisfechas y libres de perturbación; sÄdhÅ«nÄm — de los brÄhmaṇas, todos los cuales eran devotos vaiṣṇavas; asura-druhÄm — que habÃan sufrido la opresión de Kaá¹sa y de otros demonios que causaban molestias en el desempeño de los rituales religiosos; jÄyamÄne — por el advenimiento o nacimiento; ajane — del Señor Viṣṇu, que es siempre innaciente; tasmin — en esa situación; neduḥ — resonaron; dundubhayaḥ — timbales; samam — al unÃsono (desde los planetas superiores).
En la Bhagavad-gita el Señor afirma que Su advenimiento, nacimiento y actividades son trascendentales, y que quien puede entenderlos realmente se capacita para su inmediata elevación al mundo espiritual. El advenimiento o nacimiento del Señor no es como el de los hombres corrientes, que se ven obligados a recibir un cuerpo material conforme a sus actividades pasadas. El advenimiento del Señor se ha explicado en el capÃtulo anterior: Él desciende únicamente porque Le complace hacerlo.
Cuando llegó el momento de la aparición del Señor, las constelaciones se mostraron muy auspiciosas. Predominaba la influencia astrológica de la constelación Rohini, que se considera muy auspiciosa. Rohini depende directamente de la supervisión de Brahma, que nace del Señor Visnu, y su aparición coincide con el nacimiento del Señor Visnu, quien, de hecho, es innaciente. Según las conclusiones astrológicas, los momentos auspiciosos o no auspiciosos vienen determinados, además de por la posición de las estrellas, por las respectivas posiciones de los sistemas planetarios. En el momento del nacimiento de Krsna, los sistemas planetarios se conjugaron de forma natural para que todo fuese auspicioso.
En aquella ocasión, reinaba una atmósfera de paz y prosperidad en todas direcciones, al Norte, al Sur, al Este, al Oeste, por todas partes. En el cielo podÃan verse estrellas auspiciosas, y, en la superficie de la Tierra, los signos de buena fortuna aparecÃan en todas las ciudades, aldeas y campos de pastoreo, asà como en la mente de todos. Los rÃos fluÃan llenos de agua, y las flores de loto embellecÃan los lagos. Los bosques estaban llenos de hermosÃsimas aves y pavos reales. Todos los pájaros del bosque cantaban con dulces trinos, y los pavos reales danzaban con sus parejas. Se levantó una brisa muy agradable, que llevaba el aroma de las flores, y la sensación táctil del cuerpo era muy grata. Los brahmanas, que tenÃan costumbre de ofrecer sacrificios en el fuego, encontraban en sus hogares una atmósfera muy agradable para realizar ofrendas. Debido a los trastornos causados por los reyes demonÃacos, en las casas de los brahmanas prácticamente habÃa dejado de encenderse el fuego de sacrificio. Sin embargo, ahora encontraban una situación pacÃfica que les daba oportunidad de encender el fuego. Como se les habÃa prohibido ofrecer sacrificios, los brahmanas estaban muy afligidos en cuanto a sus actividades, mente e inteligencia. Pero, en el momento preciso en que se producÃa el advenimiento de Krsna, sus mentes se llenaron de júbilo, pues podÃan escuchar en el cielo resonantes vibraciones de sonidos trascendentales que proclamaban el advenimiento de la Suprema Personalidad de Dios.
Con ocasión del nacimiento del Señor Krsna, el ritmo de las estaciones se alteró en todo el universo. Krsna nació en el mes de septiembre, pero parecÃa primavera. La atmósfera era fresca, sin llegar a ser frÃa, y los rÃos y estanques tenÃan el mismo aspecto que en el otoño, la estación sarat. Las flores de loto y los nenúfares florecen durante el dÃa, pero, cuando Krsna nació, estaban en flor a las doce en punto de la noche, de modo que la brisa transportaba su fragancia. Kamsa habÃa conseguido detener casi por completo las ceremonias rituales védicas. Los brahmanas y las personas santas no podÃan celebrar esos rituales con la mente serena. Pero, ahora, esos brahmanas se encontraban muy complacidos de celebrar las ceremonias rituales diarias libres de perturbación. Los asuras se dedican a causar molestias a los suras, los devotos y brahmanas, pero, en el momento del advenimiento de Krsna, esos devotos y brahmanas no sufrieron perturbación alguna.