taḿ tālu-mūlaḿ pradahantam agnivad

gopāla-sūnuḿ pitaraḿ jagad-guroḥ

caccharda sadyo 'tiruṣākṣataḿ bakas

tuṇḍena hantuḿ punar abhyapadyata

tam — Kṛṣṇa; tālu-mūlam — la raíz de la garganta; pradahantam — quemar; agni-vat — como el fuego; gopāla-sūnum — Kṛṣṇa, el hijo de un pastor de vacas; pitaram — el padre; jagat-guroḥ — del Señor Brahmā; caccharda — salió de su boca; sadyaḥ — inmediatamente; ati-ruṣā — con mucha ira; akṣatam — sin sufrir daño; bakaḥ — Bakāsura; tuṇḍena — con su aguzado pico; hantum — para matar; punaḥ — de nuevo; abhyapadyata — se esforzó.


Texto

Krsna, que era el padre del Señor Brahma pero que hacía el papel de hijo de un pastor de vacas, Se volvió como el fuego, quemando la raíz de la garganta del demonio Bakasura, que tuvo que vomitarle inmediatamente. Cuando el demonio vio que Krsna, pese a haber sido tragado, estaba ileso, Le atacó de nuevo con su aguzado pico, sin aguardar ni un instante.

Significado

Krsna es siempre tan suave como una flor de loto, pero en la garganta de Bakasura creó una sensación ardiente, como si quemase más que el fuego. Todo el cuerpo de Krsna es más dulce que el azúcar cande, pero a Bakasura le supo tan amargo que tuvo que vomitar a Krsna inmediatamente. Como se afirma en la Bhagavad-gita (4.11): ye yatha mam prapadyante tams tathaiva bhajamy aham. Para el no devoto que considera a Krsna su enemigo, Él Se vuelve el objeto más intolerable, y, por ello, no puede soportar Su presencia ni dentro ni fuera. Así podemos verlo en el ejemplo de Bakasura.