evaḿ vrajaukasāḿ prītiḿ
yacchantau bāla-ceṣṭitaiḥ
kala-vākyaiḥ sva-kālena
vatsa-pālau babhūvatuḥ
evam — de ese modo; vraja-okasām — a todos los habitantes de Vraja; prītim — placer; yacchantau — dar; bāla-ceṣṭitaiḥ — con las actividades y pasatiempos de la infancia; kala-vākyaiḥ — y balbuceando con gran dulzura Sus primeras palabras; sva-kālena — con el paso del tiempo; vatsa-pālau — para cuidar de los terneros; babhūvatuḥ — fueron mayores.
A Krsna y Balarama, tan pronto como tuvieron la edad suficiente, Les dieron la responsabilidad de cuidar los terneros. Tenían que hacerlo pese a haber nacido en una familia muy bien situada. Ése era el sistema educativo. A quienes no nacían en familias brahmanas, no se les impartía educación académica. Los brahmanas recibían una educación académica y literaria, los ksatriyas aprendían a velar por el estado, y los vaisyas, a su vez, a cultivar la tierra y a cuidar de las vacas y los terneros. No hacía falta que fuesen a la escuela a recibir una educación falsa para más tarde engrosar las cifras de parados. Krsna y Balarama nos enseñaron con Su propio ejemplo. Krsna cuidaba de las vacas y tocaba la flauta, y Balarama Se encargaba de actividades agrícolas empuñando un arado.