yāvad autpātiko 'riṣṭo
vrajaḿ nābhibhaved itaḥ
tāvad bālān upādāya
yāsyāmo 'nyatra sānugāḥ
yāvat — mientras; autpātikaḥ — molestar; ariṣṭaḥ — el demonio; vrajam — Gokula Vrajabhūmi; na — no; abhibhavet itaḥ — irnos de este lugar; tāvat — en tanto que; bālān upādāya — por el bien de los niños; yāsyāmaḥ — iremos; anyatra — a otro lugar; sa-anugāḥ — con nuestros seguidores.
Upananda sugirió: «Por la misericordia del Señor Visnu, Krsna Se ha salvado de todos estos peligros. Ahora vayámonos de este lugar a algún otro donde podamos adorar al Señor Visnu sin tantas perturbaciones, antes de que algún demonio nos ataque de nuevo para matarnos». El único deseo del devoto es poder realizar servicio devocional sin perturbaciones. Sin embargo, vemos que, de hecho, esos inconvenientes surgieron incluso cuando Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, estaba presente entre Nanda Maharaja y los demás pastores de vacas. Krsna, por supuesto, salió victorioso en toda circunstancia. La enseñanza que se desprende de este hecho es que no debemos perturbarnos por las supuestas causas de perturbación. Nuestro movimiento para la conciencia de Krsna ha tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero no podemos abandonar su decidido progreso. Por el contrario, el movimiento es recibido con gran entusiasmo en todo el mundo, y la gente compra los libros conscientes de Krsna con redoblada energía. Así pues, hay motivos para estar entusiastas, y también hay causas de perturbación. Lo mismo ocurría en la época de Krsna.