viṣṇor māyā bhagavatī
yayā sammohitaḿ jagat
ādiṣṭā prabhuṇāḿśena
kāryārthe sambhaviṣyati
viṣṇoḥ māyā — la potencia de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu; bhagavatī — comparable a Bhagavān, y conocida por ello con el nombre de Bhagavatī; yayā — por quien; sammohitam — cautivados; jagat — todos los mundos, tanto materiales como espirituales; ādiṣṭā — al recibir la orden; prabhuṇā — del amo; aṁśena — con sus diversos factores y potencias; kārya-arthe — para cumplir la misión; sambhaviṣyati — nacerá también.
Parasya saktir vividhaiva sruyate (Svetasvatara Upanisad 6.8). Los Vedas dicen que las potencias de la Suprema Personalidad de Dios reciben distintos nombres, como yogamaya y mahamaya. Sin embargo, del mismo modo que la misma electricidad tiene las potencias de calentar y de enfriar, la potencia del Señor es, en última instancia, una sola. La potencia del Señor actúa tanto en el mundo espiritual como en el material. En el mundo espiritual, la potencia del Señor actúa como yogamaya, y esa misma potencia actúa como mahamaya en el mundo material, del mismo modo que la electricidad actúa tanto en un calentador como en un frigorífico. En el mundo material, la potencia del Señor actúa sobre las almas condicionadas en la forma de mahamaya para irles despojando poco a poco del servicio devocional. Yaya sammohito jiva atmanam trigunatmakam: El alma condicionada en el mundo material se cree un producto de tri-guna, es decir, de las tres modalidades de la naturaleza material. Es lo que se llama el concepto corporal de la vida. Debido al contacto con las tres gunas de la potencia material, todo el mundo se identifica con el cuerpo. Unos piensan que son brahmanas, otros se creen ksatriyas, y otros, vaisyas o sudras. La realidad, sin embargo, es que no somos ni brahmanas, ni ksatriyas, ni vaisyas, ni sudras. Cubiertos por la energía material, mahamaya, nos identificamos con esos papeles, pero en realidad somos partes integrales del Señor Supremo (mamaivamsah). Cuando alcanza la liberación, el alma condicionada se considera un sirviente eterno de Krsna. Jivera `svarupa' haya - - krsnera `nitya-dasa'. Cuando se eleva a esa posición, la misma potencia del Señor, actuando como yogamaya, la ayuda a irse purificando y a consagrar su energía al servicio del Señor.
Pero, tanto si el alma está condicionada como si se ha liberado, el Señor sigue siendo supremo. Como se afirma en la Bhagavad-gita (9.10): mayadhyaksena prakrtih suyate sa-caracaram: La energía material, mahamaya, actúa sobre el alma condicionada por orden de la Suprema Personalidad de Dios.
prakrteh kriyamanani
gunaih karmani sarvasah
ahaṅkara-vimudhatma
kartaham iti manyate
«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material» (Bg. 3.27). En la vida condicionada nadie es libre, pero como estamos confundidos, sometidos al dictado de mahamaya, somos tan necios que nos creemos independientes (ahaṅkara-vimudhatma kartaham iti manyate). Sin embargo, el alma condicionada que, mediante la práctica del servicio devocional, ha logrado la liberación, recibe cada vez más posibilidades de saborear una relación con la Suprema Personalidad de Dios en diferentes niveles espirituales, como dasya-rasa, sakhya-rasa, vatsalya-rasa y madhurya-rasa.
Por lo tanto, la potencia del Señor, visnu-maya, presenta dos aspectos: avaranika y unmukha. Cuando el Señor hizo Su advenimiento, Su potencia Le acompañó y actuó de diferentes formas. Con Yasoda, Devaki y otras personas íntimamente ligadas al Señor, actuó como yogamaya, y con Kamsa, Salva y otros asuras, actuó de distinta forma. Por orden del Señor Krsna, Su potencia yogamaya vino con Él y manifestó diversas actividades en función del momento y las circunstancias. Karyarthe sambhavisyati. Yogamaya actuó de maneras distintas para cumplir los distintos objetivos y deseos del Señor. Como se confirma en la Bhagavad-gita (9.13): mahatmanas tu mam partha daivim prakrtim asritah. Los mahatmas, que se entregan por completo a los pies de loto del Señor, son dirigidos por yogamaya, mientras que los duratmas, que carecen de servicio devocional, son dirigidos por mahamaya.