śrī-bhīṣma uvāca
iti matir upakalpitā vitṛṣṇā
bhagavati sātvata-puńgave vibhūmni
sva-sukham upagate kvacid vihartuḿ
prakṛtim upeyuṣi yad-bhava-pravāhaḥ
Å›rÄ«-bhīṣmaḥ uvÄca — ÅšrÄ« Bhīṣmadeva dijo; iti — asà pues; matiḥ — pensando, sintiendo y deseando; upakalpitÄ â€” invirtió; vitá¹›á¹£á¹‡Ä â€” liberado de todos los deseos de los sentidos; bhagavati — a la Personalidad de Dios; sÄtvata-puá¹…gave — al lÃder de los devotos; vibhÅ«mni — al gran; sva-sukham — autosatisfacción; upagate — a Aquel que lo ha logrado; kvacit — a veces; vihartum — por placer trascendental; praká¹›tim — en el mundo material; upeyuá¹£i — lo acepta; yat-bhava — a partir de quien la creación; pravÄhaḥ — es hecha y aniquilada.
Puesto que Bhismadeva era un estadista, el cabeza de la dinastÃa Kuru, un gran general y un lÃder de ksatriyas, su mente se hallaba dispersa en muchos temas, y sus habilidades de pensar, sentir y desear estaban ocupadas en diferentes asuntos. Ahora, a fin de alcanzar el servicio devocional puro, querÃa invertir enteramente en el Ser Supremo, el Señor Krsna, todas las capacidades de pensar, sentir y desear. Al Señor Krsna se lo describe aquà como el lÃder de los devotos y como todopoderoso. Aunque el Señor Krsna es la Personalidad de Dios original, Él Mismo desciende a la Tierra para conferirles a Sus devotos puros el don del servicio devocional. Él desciende a veces como el Señor Krsna tal como es Él, y a veces como el Señor Caitanya. Ambos son lÃderes de los devotos puros. Los devotos puros del Señor no tienen ningún otro deseo aparte del de servir al Señor y por eso se les llama satvatas. El Señor es el principal de dichos satvatas. Bhismadeva, pues, no tenÃa más deseos que ése. A menos que uno esté purificado de toda clase de deseos materiales, el Señor no se vuelve su lÃder. Los deseos no pueden aniquilarse, sino que únicamente tienen que ser purificados. El propio Señor confirma en la Bhagavad-gita que Él imparte Su instrucción desde dentro del corazón de un devoto puro que esté constantemente dedicado al servicio del Señor. Dicha instrucción se imparte no con algún propósito material, sino sólo para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios (10.10). Para el hombre común que quiere enseñorearse de la naturaleza material, el Señor no sólo sanciona y se vuelve testigo de sus actividades, sino que, además, nunca le da al no devoto instrucciones para ir de vuelta a Dios. Ésa es la diferencia en los tratos del Señor con diferentes seres vivientes: tanto con el devoto como con el no devoto. Él es el lÃder de todos los seres vivientes, tal como el rey del Estado gobierna tanto a los prisioneros como a los ciudadanos libres. Pero Sus tratos son diferentes en términos del devoto y el no devoto. Los no devotos nunca se preocupan por recibir ninguna instrucción del Señor, y, en consecuencia, el Señor permanece callado en el caso de ellos, aunque es testigo de todas sus actividades y les otorga los resultados necesarios, ya sean éstos buenos o malos. Los devotos están por encima de esa bondad y maldad material. Ellos están progresando en el sendero de la trascendencia, y, por consiguiente, no desean nada material. El devoto, además, reconoce a Sri Krsna como el Narayana original, debido a que el Señor Sri Krsna, mediante Su porción plenaria, aparece como el Karanodakasayi Visnu, la fuente original de toda la creación material. El Señor desea además tener la compañÃa de Sus devotos puros, y, sólo por ellos, el Señor desciende a la Tierra y los anima. El Señor aparece por Su propia voluntad. Él no es forzado por las condiciones de la naturaleza material. Por lo tanto, a Él se le describe aquà como el vibhu, o el todopoderoso, porque las leyes de la naturaleza material nunca lo condicionan.