tad asau vadhyatāḿ pāpa
ātatāyy ātma-bandhu-hā
bhartuś ca vipriyaḿ vīra
kṛtavān kula-pāḿsanaḥ
tat — por lo tanto; asau — este hombre; vadhyatÄm — será matado; pÄpaḥ — el pecador; ÄtatÄyÄ« — asaltante; Ätma — propio; bandhu-hÄ â€” asesino de hijos; bhartuḥ — del amo; ca — también; vipriyam — no habiendo satisfecho; vÄ«ra — ¡oh, guerrero!; ká¹›tavÄn — aquel que lo ha hecho; kula-pÄá¹sanaḥ — los quemados residuos de su familia.
Al hijo de Dronacarya se le condena aquÃ, diciendo que es los quemados residuos de su familia. El buen nombre de Dronacarya era muy respetado. A pesar de que él se unió al bando enemigo, los Pandavas siempre le guardaban respeto, y Arjuna lo saludó antes de comenzar la pelea. No habÃa nada de malo en ese proceder. Pero el hijo de Dronacarya se degradó, al cometer actos que nunca realizan los dvijas, o las castas superiores de la sociedad. Asvatthama, el hijo de Dronacarya, perpetró un homicidio al matar a los cinco hijos de Draupadi mientras dormÃan, con lo cual disgustó a su amo Duryodhana, el cual nunca aprobó el atroz acto de matar a los cinco hijos de los Pandavas. Esto significa que Asvatthama se volvió un asaltante de los miembros de la propia familia de Arjuna, y, en consecuencia, estaba sujeto a ser castigado por él. En los sastras se condena a muerte a aquel que ataca sin avisar o mata por la espalda, o que le prende fuego a la casa de otro o que secuestra a la esposa de otro. Krsna le recordó a Arjuna estos hechos, para que los tomara en cuenta e hiciera lo necesario.