sūta uvāca
brahma-nadyāḿ sarasvatyām
āśramaḥ paścime taṭe
śamyāprāsa iti prokta
ṛṣīṇāḿ satra-vardhanaḥ
sÅ«taḥ — ÅšrÄ« SÅ«ta; uvÄca — dijo; brahma-nadyÄm — en la ribera del rÃo Ãntimamente relacionado con los Vedas, los santos y el Señor; sarasvatyÄm — SarasvatÄ«; ÄÅ›ramaḥ — cabaña para meditar; paÅ›cime — en la occidental; taá¹e — ribera; Å›amyÄprÄsaḥ — el lugar llamado ÅšamyÄprÄsa; iti — asà pues; proktaḥ — que se dice ser; ṛṣīṇÄm — de los sabios; satra-vardhanaḥ — aquello que anima las actividades.
Para el avance espiritual del conocimiento, se requiere sin duda alguna de una atmósfera y un lugar apropiados. El lugar que se halla en la ribera occidental del Sarasvati es especialmente adecuado para este fin. Y en Samyaprasa se encuentra el asrama de Vyasadeva. Srila Vyasadeva era un hombre casado, mas, aun asÃ, su residencia recibe el nombre de asrama. Un asrama es un lugar en donde el cultivo espiritual es siempre lo principal. No importa que el lugar le pertenezca a un hombre casado o a un mendicante. Todo el sistema varnasrama está diseñado de manera tal, que todos y cada uno de los estratos sociales reciben el nombre de asrama. Esto significa que el cultivo espiritual es el factor común a todos ellos. Los brahmacaris, grhasthas, vanaprasthas y sannyasis tienen todos la misma misión en la vida, es decir, la de llegar a comprender al Supremo. Por consiguiente, ninguno de ellos es menos importante que los otros en cuanto concierne al cultivo espiritual. La diferencia entre ellos es una cuestión de formalidad sobre la base de la renunciación. A los sannyasis se los tiene en alta estima en virtud de la renunciación práctica.