aho sanāthā bhavatā sma yad vayaḿ
traiviṣṭapānām api dūra-darśanam
prema-smita-snigdha-nirīkṣaṇānanaḿ
paśyema rūpaḿ tava sarva-saubhagam
aho — ¡oh, es nuestra buena suerte!; sa-nÄthÄḥ — estar bajo la protección del amo; bhavatÄ â€” por Tu buena persona; sma — como nos hemos vuelto; yat vayam — como somos; traiviá¹£á¹a-pÄnÄm — de los semidioses; api — también; dÅ«ra-darÅ›anam — visto muy rara vez; prema-smita — sonriendo con amor; snigdha — afectuoso; nirÄ«ká¹£aṇa-Änanam — cara que luce de esa manera; paÅ›yema — miremos; rÅ«pam — belleza; tava — Tuya; sarva — todo; saubhagam — lo auspicioso.
Sólo los devotos puros pueden ver al Señor en Su eterna forma personal. El Señor nunca es impersonal, sino que es la Suprema y Absoluta Personalidad de Dios, a quien es posible visitar cara a cara mediante el desempeño de servicio devocional, lo cual les resulta imposible de hacer incluso a los ciudadanos de planetas superiores. Cuando Brahmaji y otros semidioses quieren consultar con el Señor Visnu - la porción plenaria del Señor Krsna - tienen que aguardar en la orilla del océano de leche en el que el Señor Visnu yace en la Tierra Blanca (Svetadvipa). Ese océano de leche y el planeta Svetadvipa son la réplica de Vaikunthaloka dentro del universo. Ni Brahmaji ni los semidioses como Indra pueden entrar en esa isla de Svetadvipa, pero ellos pueden pararse en la orilla del océano de leche y trasmitirle su mensaje al Señor Visnu, conocido como Ksirodakasayi Visnu. De modo que, ellos ven al Señor muy rara vez, pero los habitantes de Dvaraka, por ser devotos puros sin ningún vestigio de contaminación material de las actividades fruitivas y la especulación filosófica empÃrica, pueden ver al Señor cara a cara por la gracia de Él. Ése es el estado original de las entidades vivientes, y se puede alcanzar si revivimos nuestro estado de vida natural constitucional, que se descubre mediante el servicio devocional únicamente.