sakhī vinā ei līlāya anyera nāhi gati
sakhī-bhāve ye tāńre kare anugati
rādhā-kṛṣṇa-kuñjasevā-sādhya sei pāya
sei sādhya pāite āra nāhika upāya
sakhī vinā — sin las gopīs; ei līlāya — en esos pasatiempos; anyera — de otros; nāhi — no hay; gati — entrada; sakhī-bhāve — con los sentimientos de las gopīs; ye — todo el que; tāṅre — el Señor Kṛṣṇa; kare — hace; anugati — seguir; rādhā-kṛṣṇa — de Rādhā y Kṛṣṇa; kuñja-sevā — de servicio en los kuñjas, en los jardines de Vṛndāvana; sādhya — el objetivo; sei pāya — alcanza; sei — ese; sādhya — logro; pāite — para recibir; āra — otro; nāhika — no hay; upāya — medio.
SIGNIFICADO: La manera de ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, es el servicio devocional, pero cada quien tiene un gusto diferente por el servicio del Señor. Podemos sentir inclinación por servir al Señor con actitud de servidumbre (dasya-rasa), fraternidad (sakhya-rasa) o amor paternal (vatsalya-rasa), pero ninguna de estas actitudes nos permitirá entrar en el servicio del Señor con amor conyugal. Para alcanzar ese servicio, tenemos que seguir los pasos de las gopis con el éxtasis de sakhi-bhava. Sólo así podremos entender la melosidad trascendental del amor conyugal. En el Ujjvala-nilamani (Sakhi-prakarana 1), Srila Rupa Gosvami aconseja:
prema-lila-viharanam samyag vistarika sakhi
visrambha-ratna-peti ca
Quien expande el amor conyugal de Krsna, así como Su disfrute entre las gopis, recibe el nombre de sakhi. Esa persona es una gopi íntima en los asuntos amorosos. Esas asistentas son como joyas en la forma de las confidentes de Krsna. Las ocupaciones de las sakhis se describen con las siguientes palabras en el Ujjvala-nilamani (Sakhi-prakarana 88-91):
mithah prema-gunotkirtis tayor asakti-karita
abhisaro dvayor eva sakhyah krsne samarpanam
narmasvasana-nepathyam hrdayodghata-patavam
chidra-samvrtir etasyah paty-adeh parivañcana
siksa saṅgamanam kale sevanam vyajanadibhih
tayor dvayor upalambhah sandesa-presanam tatha
nayika-prana-samraksa prayatnadyah sakhi-kriyah
En los pasatiempos conyugales de Krsna, Krsna es el héroe (nayaka), y Radhika, la heroína (nayika). La primera ocupación de las gopis es cantar las glorias de ambos, el héroe y la heroína. Su segunda ocupación es ir creando una situación en la que el héroe Se sienta atraído por la heroína y viceversa. Su tercera ocupación es inducirles a acercarse el uno al otro. Su cuarta ocupación es entregarse a Krsna; la quinta, crear una atmósfera jovial; la sexta, darles seguridad para que disfruten de Sus pasatiempos; la séptima, vestir y engalanar al héroe y a la heroína; la octava, mostrarse expertas en expresar Sus deseos; la novena, disimular las faltas de la heroína; la décima, engañar a Sus respectivos esposos y familiares; la undécima, educar; la duodécima, facilitar el encuentro del héroe y la heroína en el momento adecuado; la decimotercera, abanicarles; la decimocuarta, reñirles a veces; la decimoquinta, dar comienzo a las conversaciones; y la decimosexta, proteger a la heroína de diversas formas.
Algunos sahajiyas materialistas, que no pueden comprender realmente los pasatiempos de Radha y Krsna, se inventan sus propios modos de vida sin tener en cuenta a la autoridad. Esos sahajiyas reciben el nombre de sakhi-bhekis, y, en ocasiones, gaura-nagaris. Ellos creen que el cuerpo material, que es comida para los perros y chacales, es un objeto de disfrute para Krsna. Por esa razón, se adornan artificialmente el cuerpo material para atraer a Krsna, considerándose sakhis. Pero Krsna nunca Se deja atraer por los aderezos artificiales del cuerpo material. En lo que respecta a Srimati Radharani y Sus gopis, Sus cuerpos, hogares, ropas, adornos, esfuerzos y actividades son todos espirituales. Todo ello tiene la finalidad de satisfacer los sentidos espirituales de Krsna. En verdad, a Krsna Le resultan tan agradables y cautivadores que Se deja subyugar por la influencia de Srimati Radharani y Sus amigas. Ellas no tienen nada que ver con ningún objeto mundano de los catorce sistemas planetarios del universo. Krsna es atractivo para todos, pero, sin embargo, Se deja atraer por las gopis y Srimati Radharani.
No debemos dejarnos descarriar por invenciones mentales, suponiendo que el cuerpo material es perfecto y considerándonos una sakhi. Eso es semejante a ahaṅgrahopasana, es decir, a la adoración de los mayavadis, que consideran que su propio cuerpo es el Supremo. Srila Jiva Gosvami ha advertido a las personas mundanas que deben abstenerse de esos conceptos. También nos advierte que considerarse uno de los acompañantes del Supremo sin seguir los pasos de las gopis es tan ofensivo como considerarse uno mismo el Supremo. Esa forma de pensar es una aparadha. Tenemos que practicar la vida de Vrndavana escuchando acerca de las conversaciones de las gopis con Krsna. Sin embargo, no debemos considerarnos gopis, pues eso es ofensivo.