teńho yadi ihāń rahe, tabe mora sukha

tāń'ra nindā haya yadi, seha mora duḥkha

teṅho — el Señor Caitanya; yadi — si; ihāṅ — aquí; rahe — Se queda; tabe — entonces; mora — mía; sukha — felicidad; tāṅ’ra nindā — blasfemia contra Él; haya — hay; yadi — si; seha — eso también; mora — mío; duḥkha — sufrimiento.


Texto

Sacimata dijo: «Yo sería muy feliz si Nimai [Sri Caitanya Mahaprabhu] Se quedase aquí. Pero, al mismo tiempo, si alguien Le criticase, para Mí sería un gran sufrimiento».

Significado

SIGNIFICADO: Para una madre, que un hijo se quede con ella y no se vaya del hogar para buscar a Krsna es una gran felicidad. Al mismo tiempo, el hijo que no salga a buscar a Krsna y se limite a quedarse en el hogar, será criticado, sin lugar a dudas, por las personas santas y experimentadas. Esas críticas son, ciertamente, causa de un gran sufrimiento para la madre. Una verdadera madre, que desee el progreso espiritual de su hijo, haría mejor permitiéndole salir en busca de Krsna. Es natural que la madre desee el bien del hijo. La madre que no permite que su hijo se vaya a buscar a Krsna, recibe el nombre de ma, que se refiere a maya. Al permitir que su hijo Se fuese con hábitos de sannyasi para buscar a Krsna Sacimata está instruyendo a todas las madres del mundo, indicándoles que todos los hijos deben volverse verdaderos devotos de Krsna, en lugar de quedarse en casa bajo el cuidado de una madre cariñosa. Así lo confirma el Srimad-Bhagavatam (5.5.18):

gurur na sa syat sva-jano na sa syat
pita na sa syaj janani na sa syat
daivam na tat syan na patis ca sa syan
na mocayed yah samupeta-mrtyum

«Quien no pueda ayudar a los demás a liberarse de la amenazante senda de la muerte, no debe ocupar la posición de maestro espiritual, ni de familiar, padre, madre, deidad adorable o esposo». Todas las entidades vivientes vagan por el universo, sujetas a la ley del karma y a la transmigración de un cuerpo a otro y de un planeta a otro. Por consiguiente, el proceso védico tiene, en esencia, la finalidad de salvar a esas errantes entidades vivientes de las garras de maya, en forma de nacimiento, muerte, enfermedad y vejez. Eso significa poner fin al ciclo de nacimientos y muertes, y ese ciclo sólo puede detenerlo quien adora a Krsna. En la Bhagavad-gita (4.9), el Señor dice:

janma karma ca me divyam evam yo vetti tattvatah
tyaktva deham punar janma naiti mam eti so ’rjuna

«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna».

Para detener el ciclo de nacimientos y muertes, es necesario comprender a Krsna tal y como es. El simple hecho de conocer a Krsna es suficiente para detener el proceso de nacer una y otra vez en el mundo material. Quien actúe con conciencia de Krsna, podrá ir de regreso a Dios. Para un padre, una madre, un maestro espiritual, un esposo o cualquier otro miembro de la familia, la perfección suprema de la vida consiste en ayudar a otros a ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. De todas las actividades para el bien de los familiares, ésa es la más recomendada. Por esa razón, Sacimata, aunque era la madre de Nimai Pandita, Sri Caitanya Mahaprabhu, tras meditarlo cuidadosamente, decidió permitir a su hijo marcharse a buscar a Krsna. Al mismo tiempo, dispuso las cosas de manera que siempre pudiera tener noticia de todas las actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu.