ātmāvāsyam idaḿ viśvaḿ
yat kiñcij jagatyāḿ jagat
tena tyaktena bhuñjīthā
mā gṛdhaḥ kasya svid dhanam
Ätma-ÄvÄsyam — la expansión de la energÃa del Alma Suprema, la Personalidad de Dios; idam — este; viÅ›vam — universo; yat — todo lo que; kiñcit — algo; jagatyÄm — dentro del universo; jagat — todo lo que es animado o inanimado; tena — por Él; tyaktena — por cosas asignadas a cada persona; bhuñjÄ«thÄḥ — tú debes aceptar para tu sustento; mÄ â€” nunca; gá¹›dhaḥ — usurpar; kasya-svit — de otro; dhanam — la propiedad.
SIGNIFICADO: Esta cita pertenece al Srimad-Bhagavatam (8.1.10). Los comunistas y los socialistas tratan de propagar la filosofÃa de que todo pertenece al pueblo o al Estado. Esa idea no es perfecta. Con esa misma idea, pero con una visión más amplia, podemos ver que todo pertenece a Dios. Ésa serÃa la perfección del ideal comunista. En este verso se explica claramente el sentido del Srimad-Bhagavatam. Cada quien debe estar satisfecho con lo que la Suprema Personalidad de Dios le ha dado. No debemos tratar de apoderarnos de las posesiones de otros. Esa sencilla idea se puede desarrollar en la vida diaria. Todos deben tener una parcela de terreno dada por el gobierno, y, además, unas cuantas vacas. De esas dos cosas podemos obtener el pan nuestro de cada dÃa. Además de esto, todo artÃculo manufacturado en una fábrica debe ser considerado propiedad de la Suprema Personalidad de Dios, pues la materia prima de que está hecho pertenece a la Suprema Personalidad de Dios. En realidad, esos productos artificiales no son necesarios, pero, si se fabrican, hay que recordar que los bienes producidos pertenecen al Señor Supremo. El comunismo espiritual reconoce el derecho supremo de propiedad del Señor Supremo. Como explica el Señor Krsna en la Bhagavad-gita (5.29):
bhoktaram yajña-tapasam sarva-loka-mahesvaram
suhrdam sarva-bhutanam jñatva mam santim rcchati
«La persona que tiene plena conciencia de MÃ, sabiendo que Yo soy el beneficiario final de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las miserias materiales».
En el Srimad-Bhagavatam se explica además que no debemos reclamar la propiedad de nada. Todo lo que consideramos nuestro, en realidad, pertenece a Krsna. Debemos estar satisfechos con lo que el Señor Supremo nos asigne, y no debemos usurpar la propiedad de otros. Esto llevará a la paz en el mundo entero.