kāmādīnāḿ kati na katidhā pālitā durnideśās
teṣāḿ jātā mayi na karuṇā na trapā nopaśāntiḥ
utsṛjyaitān atha yadu-pate sāmprataḿ labdha-buddhis
tvām āyātaḥ śaraṇam abhayaḿ māḿ niyuńkṣvātma-dāsye
kāma-ādīnām — de mis amos, como la lujuria, la ira, la codicia, la ilusión y la envidia; kati — cuántos; na — no; katidhā — de cuántas maneras; pālitāḥ — obedecidas; duḥ-nideśāḥ — órdenes indeseables; teṣām — de ellos; jātā — generadas; mayi — a mí; na — no; karuṇā — misericordia; na — no; trapā — vergüenza; na — no; upaśāntiḥ — deseo de cesar; utsṛjya — abandonando; etān — a todos ésos; atha — con esto; yadu-pate — ¡oh, príncipe de la dinastía Yadu!; sāmpratam — ahora; labdha-buddhiḥ — habiendo despertado la inteligencia; tvām — a Ti; āyātaḥ — he acudido; śaraṇam — que eres el refugio; abhayam — libre de temor; mām — a mí; niyuṅkṣva — por favor, ocupa; ātma-dāsye — en Tu servicio personal.
SIGNIFICADO: Este verso se cita también en el Bhakti-rasamrta-sindhu (3.2.25). Cuando cantamos el maha-mantra Hare Krsna, estamos diciendo: «¡Hare! ¡Oh, energía del Señor! ¡Oh, mi Señor Krsna!». De ese modo nos dirigimos al Señor y a Su potencia espiritual, representados como Radha-Krsna, Sita-Rama o Laksmi-Narayana. El devoto siempre ora al Señor y a Su energía interna (consorte) de modo que pueda ocuparse en Su servicio amoroso trascendental. Al alcanzar su verdadera energía espiritual y entregarse plenamente a los pies de loto del Señor, el alma condicionada trata de ocuparse en el servicio del Señor. Ésa es la verdadera posición constitucional de la entidad viviente.