eka bandī chāḍe yadi nija-dharma dekhiyā

saḿsāra ha-ite tāre mukta karena gosāñā

eka bandī — a una persona prisionera; chāḍe — alguien libera; yadi — si; nija-dharma — la propia religión; dekhiyā — consultando; saṁsāra ha-ite — del cautiverio material; tāre — a él; mukta karena — libera; gosāñā — la Suprema Personalidad de Dios.


Texto

«Si una persona, actuando conforme a los principios religiosos, libera a un alma condicionada o a una persona prisionera, la Suprema Personalidad de Dios le libera a él también del cautiverio material.»

Significado

SIGNIFICADO: A raíz de este argumento, parece ser que Sanatana Gosvami, que antes había sido ministro del nawab, estaba tratando de engañar al encargado musulmán. El encargado de una cárcel no solía tener más que una educación muy elemental, o prácticamente ninguna, y ciertamente, no solía ser muy avanzado en el conocimiento espiritual. Pero, para satisfacer al carcelero, Sanatana Gosvami le alabó diciendo que era un gran sabio erudito en las Escrituras. Él no podía desmentirle, pues una persona a la que se confía un cargo de importancia se considera capacitada para esa posición. Sanatana Gosvami estaba explicando correctamente los efectos de las actividades espirituales, y el carcelero relacionó su argumento con la idea de dejarle salir de la cárcel.

Hay un número ilimitado de almas condicionadas pudriéndose en el mundo material, prisioneras de maya bajo el hechizo de la complacencia de los sentidos. El hechizo de maya encanta a la entidad viviente de tal manera que, en la vida condicionada, hasta los cerdos se sienten satisfechos.

Maya manifiesta dos tipos de potencias para cubrir a la entidad viviente. Una se llama praksepatmika, y la otra avaranatmika. Cuando alguien está decidido a liberarse del cautiverio material, la praksepatmika-sakti, con su influjo de distracción, le impulsa a permanecer en la vida condicionada, plenamente satisfecho con la complacencia de los sentidos. Debido a la otra potencia (avaranatmika), el alma condicionada se siente satisfecha incluso aunque se esté pudriendo en un cuerpo de cerdo o de gusano del excremento. El hechizo de maya es tan fuerte que es muy difícil liberar del cautiverio material a un alma condicionada. Incluso si la Suprema Personalidad de Dios desciende personalmente para liberar a las almas condicionadas, pidiéndoles que se entreguen a Él, ellas no aceptan la propuesta del Señor. Por esa razón, Sanatana Gosvami dijo: «Ciertamente, una persona que, en cualquier modo, ayuda a otra a liberarse del cautiverio de maya, goza inmediatamente del reconocimiento de la Suprema Personalidad de Dios». Como explica el Señor Krsna en la Bhagavad-gita (18.69):

na ca tasman manusyesu kascin me priya-krttamah
bhavita na ca me tasmad anyah priyataro bhuvi

El mayor servicio que se puede ofrecer al Señor es tratar de infundir el servicio devocional en el corazón del alma condicionada, de forma que pueda liberarse de la vida condicionada. Srila Bhaktivinoda Thakura ha dicho que se puede reconocer al vaisnava por su labor de prédica, es decir, porque convence al alma condicionada de su posición eterna, que en este verso se explica con la palabra nija-dharma. La posición eterna de la entidad viviente es servir al Señor; por lo tanto, ayudar a alguien a liberarse del cautiverio material es despertar en él la comprensión de que es el sirviente eterno de Krsna. Jivera ‘svarupa’ haya—krsnera ‘nitya-dasa’ (Cc. Madhya 20.108). El propio Señor desarrollará esta cuestión con detalle a Sanatana Gosvami.