sarvajña munira vākya — śāstra-'paramāṇa'

āmā-sabā jīvera haya śāstra-dvārā 'jñāna'

sarva-jña munira vākya — las palabras del omnisciente muni (Vyāsadeva); śāstra-paramāṇa — la prueba directa de las Escrituras reveladas; āmā-sabā — todos nosotros; jīvera — de las almas condicionadas; haya — hay; śāstra-dvārā — por medio de las Escrituras védicas; jñāna — conocimiento.


Texto

«Las Escrituras védicas, compuestas por el omnisciente Mahamuni Vyasadeva, son la prueba directa de toda existencia espiritual. Las almas condicionadas sólo pueden obtener conocimiento de esas Escrituras reveladas.

Significado

SIGNIFICADO: Los necios maquinan con el cerebro intentando elaborar algún conocimiento inventado. En realidad, no es ésa la forma de obtener conocimiento. El conocimiento es sabda-pramana, la prueba directa de las Escrituras védicas. Srila Vyasadeva recibe el calificativo de Mahamuni. También es conocido con el nombre de Vedavyasa, debido a que ha redactado muchos sastras. Él dividió los Vedas en cuatro partes —Sama, Ṛg, Yajur y Atharva—, los amplió con dieciocho Puranas, y resumió el conocimiento védico en el Vedanta-sutra. También escribió el Mahabharata, que se considera el quinto Veda. En el Mahabharata está incluida la Bhagavad-gita. Por lo tanto, la Bhagavad-gita también es una Escritura védica (smrti). Unas Escrituras védicas se denominan srutis, y otras smrtis. En el Bhakti-rasamrta-sindhu (1.2.101), Srila Rupa Gosvami recomienda:

sruti-smrti-puranadi-pañcaratra-vidhim vina
aikantiki harer bhaktir utpatayaiva kalpate

Si no se toman como referencia los sastras (sruti, smrti y purana, etc.), las actividades espirituales son simplemente una perturbación en la sociedad. Como no hay rey ni gobierno que ponga freno a la gente, la sociedad ha caído en una condición caótica en lo que a comprensión espiritual se refiere. Aprovechando esa situación caótica, han aparecido muchos sinvergüenzas que se proclaman encarnaciones de Dios. Como resultado, toda la población se entrega a actividades pecaminosas como la vida sexual ilícita, las drogas, el alcohol, los juegos de azar y el comer carne. De toda esa gente pecaminosa surgen muchas supuestas encarnaciones de Dios. Es una situación muy lamentable, sobre todo en la India.