seka-jala pāñā upaśākhā bāḍi' yāya
stabdha hañā mūla-śākhā bāḍite nā pāya
seka-jala — agua de riego; pāñā — al obtener; upaśākhā — las enredaderas indeseables; bāḍi’ yāya — crecen exuberantes; stabdha hañā — quedando detenida; mūla-śākhā — la enredadera principal; bāḍite — aumentar; nā pāya — no puede.
SIGNIFICADO: Si se canta el mantra Hare Krsna cometiendo ofensas, crecerán las malas hierbas. No hay que aprovecharse del mantra Hare Krsna para obtener beneficios materiales. Como se menciona en el Verso 159:
‘nisiddhacara’, ‘kutinati’, ‘jiva-himsana’
‘labha’, ‘puja’, ‘pratisthadi’ yata upasakha-gana
Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura ha descrito esas malas hierbas, explicando que, quien escuche y cante sin tratar de evitar las ofensas, acabará apegado materialmente a la complacencia de los sentidos. También puede que desee liberarse del cautiverio material, como los mayavadis, o que se apegue a los yoga-siddhis y desee poderes yóguicos maravillosos. A quien está apegado a realizar actividades materiales maravillosas se le califica de siddhi-lobhi, «ávido de perfección material». También es posible caer víctima del comportamiento diplomático o engañoso, o relacionarse con mujeres en busca de vida sexual ilícita. O se puede hacer un espectáculo de servicio devocional, como los prakrta-sahajiyas, o tratar de respaldar la propia filosofía uniéndose a alguna casta o identificándose con una determinada dinastía, y así arrogarse el monopolio del avance espiritual. Quien se respalde así en la tradición familiar puede actuar como seudo guru, un supuesto maestro espiritual. Es posible apegarse a las cuatro actividades pecaminosas —vida sexual ilícita, consumo de drogas y sustancias embriagantes, juegos de azar y comer carne—, o también es posible considerar que un vaisnava pertenece a una casta o un credo mundano. Se puede pensar: «Ése es un vaisnava hindú, y aquel un vaisnava europeo. A los vaisnavas europeos no se les permite la entrada en los templos». En otras palabras, es posible pensar en los vaisnavas en función del nacimiento, y hacer consideraciones del tipo «vaisnava brahmana», «vaisnava sudra», «vaisnava mleccha», etc. También es posible hacer del canto del maha-mantra o de la lectura del Srimad-Bhagavatam una profesión o un negocio, o tratar de aumentar el propio poderío económico por medios ilegales. También se da el caso del vaisnava barato que se retira a cantar a un lugar apartado en busca de adoración material. O es posible desear reputación mundana y hacer concesiones a los no devotos, comprometiendo la propia filosofía o la vida espiritual, o apoyar un sistema de castas hereditarias. Todo ello son trampas que nos tiende la complacencia personal de los sentidos. Para engañar a la gente inocente, aparentamos una vida espiritual avanzada y gozamos de fama de sadhus, mahatmas o personas religiosas. Todo ello significa que el supuesto devoto ha caído víctima de todas esas malas hierbas y que la verdadera enredadera, la bhakti-lata, ha quedado atrofiada.