mālī hañā kare sei bīja āropaṇa
śravaṇa-kīrtana-jale karaye secana
mālī hañā — haciendo de jardinero; kare — hace; sei — esa; bīja — la semilla del servicio devocional; āropaṇa — sembrar; śravaṇa — de escuchar; kīrtana — de cantar; jale — con el agua; karaye — hace; secana — rociar.
SIGNIFICADO: Vivir con devotos o vivir en un templo significa estar en contacto con el proceso de sravana-kirtana. A veces, los devotos neófitos piensan que pueden seguir adelante con el proceso de sravana-kirtana sin adorar a la Deidad, pero esa práctica de sravana-kirtana es para devotos muy avanzados, como Haridasa Thakura, que se ocupaba en el proceso de sravana-kirtana sin adorar a la Deidad. Sin embargo, no hay que hacer falsas imitaciones de Haridasa Thakura y dejar de lado la adoración de la Deidad para tratar de ocuparse en sravana-kirtana. Eso no está al alcance de los devotos neófitos.
La palabra guru-prasada indica que el maestro espiritual es muy misericordioso al conceder al discípulo el don del servicio devocional. Ése es el insuperable regalo que el maestro espiritual puede ofrecer. Quienes han vivido una vida piadosa son candidatos para recibir el beneficio supremo de la vida, y, para conceder ese beneficio, la Suprema Personalidad de Dios envía a Su representante a impartir Su misericordia. Dotado con la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, el maestro espiritual lleva esa misericordia a quienes son elevados y piadosos. Así, el maestro espiritual enseña a sus discípulos a ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios. Eso se denomina guru-krpa. Krsna-prasada, la misericordia de Krsna, consiste en que Él envía un maestro espiritual genuino al discípulo que lo merece. Por la misericordia de Krsna, el alma condicionada encuentra al maestro espiritual genuino, y, por la misericordia del maestro espiritual, el discípulo adquiere una formación completa en el servicio devocional del Señor.
Bhakti-lata-bija significa «la semilla del servicio devocional». Todo tiene una causa original, una semilla. Para toda idea, programa, plan o dispositivo, es necesario en primer lugar meditar en ese plan; eso es lo que se llama bija, la semilla. Los métodos, reglas y regulaciones mediante los cuales adquirimos una formación perfecta en el servicio devocional forman la bhakti-lata-bija, la semilla del servicio devocional. Esa bhakti-lata-bija se recibe del maestro espiritual por la gracia de Krsna. Hay otras semillas, llamadas anyabhilasa-bijas, entre las que se encuentran la karma-bija y la jñana-bija. Quien no sea lo bastante afortunado para recibir la bhakti-lata-bija de parte del maestro espiritual, cultivará en cambio semillas como la karma-bija, la jñana-bija, o las bijas política, social o filantrópica. La bhakti-lata-bija, sin embargo, es diferente de esas otras bijas sólo se puede recibir por la misericordia del maestro espiritual. Para recibir la bhakti-lata-bija es, pues, necesario, satisfacer al maestro espiritual (yasya prasadad bhagavat-prasadah). La bhakti-lata-bija es el origen del servicio devocional. Si no se satisface al maestro espiritual, se obtiene la bija, la causa originaria, del karma, del jñana o del yoga, sin el beneficio del servicio devocional. Pero la persona fiel a su maestro espiritual obtendrá la bhakti-lata-bija. Esa bhakti-lata-bija se recibe cuando el maestro espiritual da la iniciación. Tras recibir la misericordia del maestro espiritual, se deben repetir sus enseñanzas, y eso es lo que se denomina sravana-kirtana, escuchar y cantar. Quien no ha escuchado debidamente de labios del maestro espiritual, o quien no sigue los principios regulativos, no está capacitado para cantar (kirtana). Así lo explica la Bhagavad-gita (2.41): vyavasayatmika buddhir ekeha kuru-nandana. Quien no ha escuchado con atención las instrucciones del maestro espiritual no está capacitado para cantar o predicar el servicio devocional. Después de recibir instrucciones del maestro espiritual, es necesario regar la bhakti-lata-bija.