keśāgra-śata-bhāgasya
śatāḿśa-sadṛśātmakaḥ
jivaḥ sūkṣma-svarūpo 'yaḿ
sańkhyātīto hi cit-kaṇaḥ
keÅ›a-agra — de la punta de un cabello; Å›ata-bhÄgasya — de una centésima parte; Å›ata-aá¹Å›a — una centésima parte; sadṛśa — igual a; Ätmakaḥ — cuya naturaleza; jÄ«vaḥ — la entidad viviente; sÅ«ká¹£ma — muy fina; svarÅ«paḥ — identificación; ayam — ésa; saá¹…khya-atÄ«taḥ — en cifra que escapa a todo cálculo; hi — ciertamente; cit-kaṇaḥ — partÃcula espiritual.
SIGNIFICADO: Este verso es una cita del comentario del pasaje del Srimad-Bhagavatam en que la personificación de los Vedas ofrece reverencias a la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Krsna confirma estas palabras en la Bhagavad-gita (15.7): mamaivamso jiva-loke jiva-bhutah sanatanah: «Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas».
El propio Señor Sri Krsna Se identifica con las diminutas entidades vivientes. El Señor Krsna es el espÃritu supremo, la Superalma, y las entidades vivientes son Sus muy diminutas partes integrales. Por supuesto, no podemos dividir la punta de un cabello en partÃculas tan finas, pero en el plano espiritual esas partÃculas sà pueden existir. La fuerza espiritual es tan poderosa que una simple porción atómica de espÃritu puede ser el cerebro más grande del mundo material. La chispa espiritual es la misma en el cuerpo de la hormiga y en el cuerpo de Brahma. Conforme a su karma, es decir, a sus actividades materiales, la chispa espiritual alcanza un cierto tipo de cuerpo. Las actividades materiales se llevan a cabo bajo la influencia de la bondad, de la pasión o de la ignorancia, o bajo una combinación de las tres. Conforme a la mezcla de las modalidades de la naturaleza material, la entidad viviente recibe un determinado tipo de cuerpo. Ésa es la conclusión.