jīvera pāpa lañā muñi karoń naraka bhoga
sakala jīvera, prabhu, ghucāha bhava-roga
jīvera — de todas las almas condicionadas; pāpa lañā — recibiendo las reacciones pecaminosas; muñi — yo; karoṅ — hago; naraka — vida infernal; bhoga — experimentando; sakala jīvera — de todas las entidades vivientes; prabhu — mi querido Señor; ghucāha — por favor, pon término; bhava-roga — la enfermedad material.
SIGNIFICADO: Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura ofrece el siguiente comentario de este verso. En Occidente, los cristianos creen que el Señor Jesucristo, su maestro espiritual, advino para erradicar todos los pecados de sus discípulos. Ésa fue la finalidad del advenimiento y de la partida del Señor Jesucristo. Aquí, sin embargo, vemos que Sri Vasudeva Datta Thakura y Srila Haridasa Thakura eran millones de veces más avanzados, incluso que el Señor Jesucristo. Jesucristo sólo liberó de las reacciones pecaminosas a sus seguidores, pero en este verso Vasudeva Datta está dispuesto a recibir los pecados de todos los seres del universo. De modo que, en comparación, la posición de Vasudeva Datta es millones de veces mejor que la de Jesucristo. El vaisnava es tan generoso que está dispuesto a arriesgarlo todo para rescatar de la existencia material a las almas condicionadas. Srila Vasudeva Datta Thakura es el amor universal mismo, pues estaba deseoso de sacrificarlo todo para ocuparse plenamente en el servicio del Supremo.
Srila Vasudeva Datta sabía muy bien que Sri Caitanya Mahaprabhu era la Personalidad de Dios original, la Realidad Trascendental misma, situada por encima de los conceptos materiales de la ilusión y de maya. Ciertamente, el Señor Jesucristo, por su misericordia, acabó con las reacciones pecaminosas de sus seguidores, pero eso no significa que les liberase por completo de los tormentos de la existencia material. Una persona puede ser liberada de sus pecados una vez, pero lo que hacen los cristianos es confesar sus pecados para luego cometerlos de nuevo. No es posible liberarse de los sufrimientos de la existencia material liberándose de los pecados para incurrir de nuevo en ellos. Una persona enferma puede ir al médico en busca de alivio, pero, una vez que sale del hospital, puede infectarse de nuevo debido a sus hábitos impuros. Así continúa la existencia material. Srila Vasudeva Datta quería liberar completamente de la existencia material a las almas condicionadas, de forma que ya nunca más tuviesen oportunidad de cometer actos pecaminosos. Ésa es la importante diferencia entre Srila Vasudeva Datta y el Señor Jesucristo. Es una gran ofensa recibir el perdón de los pecados y volver de nuevo a cometer los mismos pecados. Esa ofensa es más peligrosa que la actividad pecaminosa en sí. Vasudeva Datta era tan generoso que pidió a Sri Caitanya Mahaprabhu que cargase sobre él todas las actividades ofensivas, de manera que las almas condicionadas se purificaran y fueran de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Ciertamente, su oración estaba libre de duplicidad.
El ejemplo de Vasudeva Datta es único, no sólo en este mundo sino en todo el universo. Está más allá de la comprensión de los trabajadores fruitivos y de la especulación de los filósofos mundanos. La gente está fuertemente influenciada por la ilusión de la energía externa y poseen muy poco conocimiento, y, debido a ello, son envidiosos unos con otros. Como resultado, se enredan en actividades fruitivas, y tratan de liberarse de esas actividades fruitivas mediante la especulación mental. De modo que, ni los karmis ni los jñanis están purificados. En palabras de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura, son kukarmis y kujñanis: malos trabajadores fruitivos y malos especuladores. Por consiguiente, los mayavadis y los karmis deben volver su atención hacia el magnánimo Vasudeva Datta, que quiso sufrir por los demás en el infierno. No debemos considerar a Vasudeva Datta un filántropo mundano o benefactor social. Ni tenía el más mínimo interés en fundirse en la refulgencia del Brahman o en conseguir honor o reputación materiales. Estaba muy por encima de los filántropos, filósofos y trabajadores fruitivos. Fue una de las más elevadas personalidades que mostraron misericordia hacia las almas condicionadas. Con esto no estamos exagerando sus cualidades trascendentales. Es perfectamente cierto. En realidad, nadie puede compararse a Vasudeva Datta. Como vaisnava perfecto, era para-duhkha-duhkhi; es decir, sufría mucho al ver sufrir a los demás. En verdad, con el advenimiento de un gran devoto de su talla, el mundo entero se purifica. Con su presencia trascendental, el mundo entero, así como todas las almas condicionadas, se llenan de gloria. Narottama dasa Thakura confirma que Vasudeva Datta es el devoto ideal de Sri Caitanya Mahaprabhu:
gauraṅgera saṅgi-gane, nitya-siddha kari’ mane,
se yaya vrajendrasuta-pasa
Aquel que lleva a cabo la misión de Sri Caitanya Mahaprabhu debe ser considerado un alma eternamente liberada. Es una persona trascendental y no pertenece al mundo material. Ese devoto, al ocuparse en la liberación de toda la población, es tan magnánimo como Sri Caitanya Mahaprabhu mismo.
namo maha-vadanyaya krsna-prema-pradaya te
krsnaya krsna-caitanya- namne gaura-tvise namah
Esa personalidad representa de hecho a Sri Caitanya Mahaprabhu, pues su corazón está siempre lleno de compasión por todas las almas condicionadas.