mora karma, mora hāte-galāya bāndhiyā
ku-viṣaya-viṣṭhā-garte diyāche phelāiyā
mora — nuestras; karma — actividades; mora — nuestras; hÄte — por las manos; galÄya — por el cuello; bÄndhiyÄ â€” atar; ku-viá¹£aya — de abominables objetos para el placer de los sentidos; viá¹£á¹hÄ â€” del excremento; garte — en la fosa; diyÄche phelÄiyÄ â€” haber sido arrojados.
SIGNIFICADO: Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura ha explicado ku-visaya garta de la siguiente manera: «Debido a las actividades de los sentidos, quedamos sujetos a muchos procesos de complacencia sensorial y, de ese modo, enredados en las leyes de la naturaleza material. Ese enredo se denomina visaya. Los procesos de complacencia sensorial que toman la forma de actividades piadosas se denominan su-visaya. La palabra su significa “buenosâ€, y visaya significa “objetos de los sentidosâ€. Cuando esas actividades de complacencia sensorial toman la forma de condiciones pecaminosas, se denominan ku-visaya, mal disfrute de los sentidos. En todo caso, tanto ku-visaya como su-visaya son actividades materiales y, por serlo, se las compara con el excremento. En otras palabras, son cosas que deben evitarse. Para liberarnos de su-visaya y ku-visaya, debemos ocuparnos en el servicio amoroso trascendental de Krsna, la Suprema Personalidad de Dios. Las actividades de servicio devocional están libres de la contaminación de las cualidades materiales. Por lo tanto, para liberarnos de las reacciones de su-visaya y ku-visaya, debemos emprender el proceso de conciencia de Krsna. De ese modo, nos salvaremos de la contaminación». En relación con esto, Srila Narottama dasa Thakura dice en una canción:
karma-kanda, jñana-kanda, kevala visera bhanda
amrta baliya yeba khaya
nana yoni sada phire, kadarya bhaksana kare
tara janma adhah-pate yaya
Tanto su-visaya como ku-visaya entran en la categorÃa de karma-kanda. Existe otro kanda (plano de actividad), denominado jñana-kanda, el plano de la especulación filosófica acerca de los efectos de ku-visaya y su-visaya, que pretende descubrir los medios para alcanzar la liberación del enredo material. En el plano de jñana-kanda se pueden abandonar los objetos de ku-visaya y su-visaya. Ésa, sin embargo, no es la perfección de la vida. La perfección es trascendental a jñana-kanda y a karma-kanda; se da en el plano del servicio devocional. Si no cultivamos servicio devocional en el plano de conciencia de Krsna, tendremos que permanecer en el mundo material y soportar el ciclo de nacimientos y muertes debido a los efectos de jñana-kanda y karma-kanda. Por esa razón, Narottama dasa Thakura dice:
nana yoni sada phire, kadarya bhaksana kare
tara janma adhah-pate yaya
«Pasamos por diversas especies de vida, y comemos toda clase de porquerÃas. De ese modo arruinamos nuestra existencia». El hombre que, en el plano material de existencia, está apegado a ku-visaya o a su-visaya, se halla en la misma posición que el gusano del excremento. Al fin y al cabo, sea fresco o sea seco, el excremento es excremento. De forma similar, las actividades materiales puede que sean piadosas o impÃas, pero todas ellas son materiales, y por ello se las compara al excremento. Los gusanos no pueden salir del excremento por su propio esfuerzo; del mismo modo, aquellos que están demasiado apegados a la existencia material no pueden liberarse del materialismo y volverse conscientes de Krsna repentinamente. Hay un apego. Asà lo explica Prahlada Maharaja en el Srimad-Bhagavatam (7.5.30):
matir na krsne paratah svato va
mitho ’bhipadyeta grha-vratanam
adanta-gobhir visatam tamisram
punah-punas-carvita-carvananam
«Aquellos que están decididos a permanecer en el mundo material y disfrutar de la complacencia sensorial no pueden volverse conscientes de Krsna. Debido a su apego por las actividades materiales, no pueden alcanzar la liberación, ni con las instrucciones de personalidades superiores, ni con su propio esfuerzo, ni con las resoluciones dictadas en grandes conferencias. Como tienen los sentidos descontrolados, gradualmente descienden a las regiones más oscuras de la existencia material para repetir el mismo proceso de nacimiento y muerte en especies de vida deseables o indeseables».